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Editorial

Ponerle el cascabel al gato

¿No hay quien se le anime a los poderes fácticos?

Desde que el Lavajato destapó ollas podridas a escala continental, los ramalazos no cesan de golpear. En Brasil, una larga lista de políticos, empresarios y mafiosos ha caído bajo la investigación de uno de los escándalos de corrupción más grandes del mundo. Asociado a otros dos casos, Odebrecht y el “mensalao” (legisladores comprados a mensualidades), el lavajato conforma un combo mortal que hizo estremecer la estabilidad misma del Estado brasileño.

En Perú fue una hecatombe: Un ex presidente muerto (Alan García, suicidio), tres procesados, Humala, Toledo y Kuczynski y media docena de gobernadores son investigados por lavado de activos. Ecuador tiene bajo la lupa a siete ex presidentes, entre ellos, el verborrágico Rafael Correa, prófugo de la justicia y exiliado en Bélgica desde donde se defiende por la TV rusa.

En México examinan a fondo sospechosos contratos entre PEMEX y Petrobras, dos de las petroleras más grandes del mundo. Y en Argentina, un ex gobernador de Córdoba, gran polo industrial, está rindiendo cuentas por sus vinculaciones con el gigante brasileño de la construcción.

¿Y aquí? Aquí todas son sonrisas beatíficas y rostros bañados en esa cínica paz que da la impunidad (ver nuestra tapa de ayer). Aquí ni el lavajato ni la tenebrosa “abarca y devora” (“engulf and devours” de la genial comedia de Mel Brooks “Silent movie”) Odebrecht han logrado conmover a la justicia paraguaya, paralizada y en pánico ante la perspectiva de sentar en el banquillo de los acusados a un ex presidente de la República y a peces muy gordos de la política y de la protección de clanes del delito organizado.

En medio de este negro panorama de complicidad de tribunales y órganos de control, tienen que venir desde el exterior las pistas que jueces y fiscales jamás encuentran en el Paraguay. Myra Athayde, mujer de Dario Messer (“hermano del alma” de Horacio Cartes) declaró ante la justicia brasileña haber recibido US$ 600.000 del ex presidente para la defensa de su esposo.

Parte de ese dinero, alega Myra, sería destinado a “corromper a las autoridades paraguayas para cambiar al administrador del patrimonio de Darío Messer confiscado en Paraguay” (La Nación, Asunción).

¿Qué más se necesita para ponerle el cascabel al gato? Un poco de decencia e integridad profesional, para empezar.

Equipo Periodistico
Escrito por

Equipo de Periodistas del Diario El Independiente. Expertos en Historias urbanas. Yeruti Salcedo, Lorena Barreto, Luz González, Jacqueline Torres, Patricia Galeano, Magalí Fleitas, Victor Ortiz, David Chamorro, Mary López, Jhojanni Fiorini, Juan Martínez, Felipe Dominguez, Fabrizio Meza.

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