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Se fue el niño pero quedaron sus consecuencias

Cómo padres creemos que sabemos todo de los seres humanos, niños, jóvenes y adultos, más para eso lleva tiempo, experiencia, con la duración de nuestras vidas aprendemos siempre de ellos, las generaciones y sus lados buenos y malos. Y aun peor si fenómenos climáticos que se denominan con esos descendientes nos golpean severamente.

Ahora no se trata mucho de entender a los seres humanos sino a fenómenos climáticos con el nombre del “niño” y la ”niña” que son un patrón climático natural que se produce en el océano Pacífico tropical. Se caracteriza por un aumento de las temperaturas de la superficie del mar y una disminución de las lluvias. Y un fenómeno oceánico caracterizado por el enfriamiento de las aguas superficiales de la parte central y oriental del Pacífico ecuatorial y por cambios en la circulación atmosférica tropical respectivamente.

Tenemos mucha lluvia o calor de la nada,y vemos y sentimos lo imprevistos que son los infantes no solo de nuestra familia sino también del clima.

El poderoso fenómeno meteorológico de El Niño contribuyó, junto con el cambio climático, a elevar las temperaturas globales a nuevos máximos en los últimos meses que hizo insoportables los veranos en el mundo y exigió una importante inversión en equipos de refrigeración de nuestras casas, oficinas y los espacios que habitamos con frecuencia y adaptarnos a la realidad que tenemos y ya hemos identificado.

Debemos tomar estos fenómenos cómo una alerta de los efectos que tienen la polución y contaminación de nuestro medioambiente.

Por ejemplo, la generalización de aguas más calientes que suben a la superficie frente a las costas de Perú se relaciona con el aumento de sequías e inundaciones en diferentes partes del mundo.

El cambio que debemos admitir

Así notamos lo globalizados y relacionados estamos todos en el planeta, la casa de todos, donde debemos vivir cómodos, sin preocupaciones o complicaciones para nuestra salud y vida.

Ahora, por fin en nuestro mediterraneo país nos toca experimentar algo de frío, y dejamos el tereré por un ratito por el mate o nuestro té en sudamérica donde también es habitual el uso del poncho para abrigarnos que para algunos friolentos o susceptibles al frío se suma camperas de algodon y poliester para no padecer frío cómo ayer el calor nos tuvo con poca tela encima, hidratandonos y sudando “la gota gorda”.

ahora ora con temperaturas bajas no será lo que vivamos frecuentemente por fortuna, más debemos estar atentos y cuidándonos de las complicaciones que un frío trae consigo; gripes y cualquier dilema que presenten las bajas temperaturas.

El Niño cálido, condiciones neutras y su etapa opuesta, un período más frío llamado La Niña es lo que nos toca vivir con los cambios climáticos que muchos no quier

en admitirlo aún.

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