El bienestar es un estado de completa salud física, mental y social agradable, para lograr eso algunos se concentran en su alimentación, en el acumular cosas que no usen, o cumplir tareas que les estimule, o dé placer cómo la lectura, escritura, pintura, cocina, actividad física música, o lo que se considere sano y no suponga riesgos para su salud o vida. Sea lo que haga para alcanzar su bienestar siempre hace algo normal para cualquier ser vivo que es la respiración o absorber el aire, por pulmones, branquias, tráquea para;
- Obtener Oxígeno: El cuerpo capta oxígeno del aire exterior (mediante la inspiración o inhalación) para que las células puedan usarlo para producir energía (respiración celular).
- Eliminar Dióxido de Carbono: El dióxido de carbono, que es un producto de desecho de la producción de energía celular, es expulsado del cuerpo (mediante la espiración o exhalación).
Respirar además de ser algo natural desde que nacemos es un ejercicio importante para mejorar el bienestar.
Expertos y estudios recientes confirman que dedicar unos minutos diarios a esta estrategia brinda beneficios emocionales, favorece la calma mental y regula la frecuencia cardíaca, una de las primeras cosas que aprendí al empezar mis terapias de recuperación cognitiva fue algo muy usado en el mindfulness o la atención o conciencia plena. Para hacer posible alcanzar esta concentración o atención debemos inhalar y exhalar profundamente hasta 4 veces en un momento de nuestros días.
Mientras lee esto ya está inhalando y exhalando cómo lo hizo desde nacer o en su niñez, hasta que deje de existir. Existe un método llamado; la respiración consciente que consiste dirigir intencionalmente la atención a tu respiración, observando el proceso tal como es, sin intentar cambiarlo inicialmente y sin juzgar los pensamientos o sentimientos que surjan o enfocarse completamente en lo que haga con su nariz al estar leyendo, diseñando, escribiendo o pensando en algo en particular.
Factor clave del bienestar
Enfocar plena atención en el propio acto de respirar, es decir, en cada inhalación y exhalación. Aunque la respiración es un proceso automático que ocurre unas 20.000 veces al día, al prestar atención de manera voluntaria a este mecanismo, se desencadenan beneficios inmediatos y sostenidos en su mente. Lugar que debe estar libre de pensamientos nocivos contra quien o lo que sea porque esa forma de vivir es cómo el cáncer o la diabetes que lo destruye inconscientemente o en silencio si no son tratados a tiempo y adecuadamente.
La respiración es importante y es más trascendente cuando la hacemos conscientemente, solo ahora tómese unos segundos e inhale y exhale pensando en esa práctica y luego piense en la cantidad de personas que no respiran por la nariz sino lo hacen por el cuello con una traqueotomía, por eso cuando tengo la oportunidad de hablar con un conocido o desconocido les digo que al inhalar y exhalar agradezca por esa bendición, es importante destacar el valor de respirar para estar en calma o “bajar los cambios”. La ansiedad en mi caso en particular, es una compañera desagradable porque ya me hizo adoptar el título de equivocación o error cómo tercer nombre, por haberme precipitado en cosas básicas cómo al hablar, tragar o moverme a otro lugar con el andador, bastón o férulas. Por el hecho de usar una herramienta para estar firme o moverme a un sitio, no es suficiente para hacer seguro cada paso que tome, debemos ser conscientes de nuestra condición para hacer cualquier cosa “natural”. De ahi que esas cosas como respirar bien es clave para sentirnos mejor.

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
