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El desafío de la educación virtual paraguaya

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La educación virtual fue una medida de emergencia tomada por todos los países del mundo tras el encierro por la pandemia. Si bien ya existía desde varios años atrás, fue la primera vez que se implementó en su totalidad en todas las regiones.

El Paraguay en materia educativa siempre estuvo aplazado. Muchos profesores tuvieron que improvisar sobre cómo enseñar a los niños, adolescentes y jóvenes a la distancia y estos últimos a su vez, descubrir una nueva forma de aprender.

Al respecto, la doctora en educación Nadia Czeraniuk y rectora de la Universidad Autónoma de Encarnación, explicó que hablar de los docentes en general es muy difícil e injusto, debido a que existen muchas diferencias entre los mismos, como, por ejemplo: los docentes de la gestión pública, de la gestión privada, los que se actualizan, los que no, los del área rural, los del área urbana, los jóvenes y mayores. “Hay una gran heterogeneidad dentro del grupo”, aseguró.

Opinó que en Paraguay no es una costumbre dentro de la generalidad de los docentes, estar actualizados, y que el cambio que tuvimos al implementar la educación virtual no fue como tuvo que ser. 

“En la gran mayoría de las instituciones públicas no ha llegado a ser virtual, sino se utilizaron herramientas digitales, que es una cosa muy distinta a la educación virtual, que tiene otros elementos y paradigmas”, expuso.

Diferenció a la educación virtual de la utilización de herramientas digitales. La primera, está diseñada para personas adultas, se debe trabajar con una plataforma digital, existe una didáctica especial para utilizar en una relación en la que no hay un encuentro cara a cara ni personal. 

“Se implementa con éxito por ejemplo en un postgrado o con personas que no pueden acceder a un centro, casi siempre en adultos. En este caso lo que tenemos en nuestro país son algunas herramientas para paliar la crisis de la no presencialidad”, sostuvo.

Afirmó que una clase o el envío de tareas a través de la aplicación para celulares WhatsApp no es educación virtual. “Eso es utilizar instrumentos digitales para mantener la comunicación entre un docente y el alumno, pero no podemos decir que eso es educación virtual. Es un remedio que en muchos casos fue el único mecanismo a utilizar porque no se disponía ni del personal idóneo, ni de plataformas, o internet, computadoras para poder implementarlo correctamente”, sostuvo.

Alegó que como se trata de una crisis sanitaria inesperada, entonces se hizo lo que se pudo. Sin embargo, si observamos los resultados, la experta cree que las consecuencias son una brecha más honda de la crisis educativa que ya teníamos.

“Por ejemplo, los chicos que tienen una computadora en su casa con internet, los que tienen padres que los pueden guiar en este proceso, profesores capacitados en educación virtual, y los que no. Vamos a tener que hacer un gran trabajo en Paraguay para ir equilibrando estas desigualdades”, garantizó.

Mencionó que en su universidad poseen una estadística de antes de la pandemia, que indicaba que la mayoría de los docentes del área rural no contaban con un correo electrónico. “Eso ya te da la pauta que muchas herramientas tecnológicas no eran parte de la vida del docente. Ha sido muy heterogénea y muy dura esta adaptación a las herramientas digitales para el proceso educativo”, manifestó.

EL IMPACTO

Por su parte, el director ejecutivo de la organización sin fines de lucro, Juntos por la Educación, Oscar Charotti, afirmó que una de las principales recomendaciones a nivel mundial es conocer el estado socioemocional de salud de los estudiantes y docentes. 

“Nosotros como país no tenemos necesariamente un sistema de información muy importante, efectivo y oportuno al respecto, tampoco vemos que se desarrollen una serie de políticas como para poder conocer efectivamente cuál es el estado socioemocional de los estudiantes”, comentó.

Recordó que el último informe de PISA (Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes) practicado entre los años 2017 y 2018, reportaba estudiantes especialmente de 15 años con depresión, ciertos problemas de salud socioemocional. “Creo que llegaba a 30% , casi 40% de todos los estudiantes, lo que era realmente preocupante, antes de la pandemia”, expresó.

Finalizó afirmando que es muy difícil poder responder sobre cuál es el impacto que tuvo esta pandemia sobre la salud mental de los alumnos, pero que sin dudas es uno de los temas centrales en los que se deben concentrar y dar respuesta.