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EL CANDIDATO
jueves, mayo 6, 2021
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Asunción

Exoneraciones odiosas
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Una vez más nos disciplinan desde afuera. Tenía que aparecer una investigación de la FIFA para que se levantara, aunque sea momentáneamente, el velo que oculta el voluminoso iceberg que componen las operaciones vinculadas al futbol. Según el responsable de la Secretaría de Tributación, los clubes no están obligados a pagar el impuesto a la renta, basándose en la ley 125 que exonera del tributo a “las entidades de… cultura física y deportiva…”.

Sin embargo, no hace mucho la SET emitió un dictamen sosteniendo que jugadores profesionales de futbol, empresarios y directores técnicos están obligados a pagar el IVA y el impuesto a la renta personal.  El tema fue a parar a los tribunales ya que los afectados, especialmente jugadores, se niegan a pagar los impuestos.

Las sumas que se manejan en este universo del futbol profesional son enormes. Veamos solo tres ejemplos. Según el matutino chileno El Mercurio, el Club Libertad le pagaba a Oscar Cardozo en 2018 un salario anual de US$ 1.300.000. El valor de mercado del plantel completo de Libertad, compuesto por 30 jugadores, era a comienzos de 2020, según el sitio transfermarkt.es, de US$ 23.118.000.

¿De dónde sale todo ese dinero, de las recaudaciones, de las camisetas oficiales, de los derechos de televisión, los sponsors, la estática? Las cifras marean. Jorge Benítez, con un valor de mercado de US$ 4,2 millones, fue incorporado a Cerro Porteño con un salario mensual de US$ 140.000, unos 960 millones de guaraníes al cambio actual.

Otro caso. Emmanuel Adebayor, incorporado a Olimpia, tenía en sus mejores días en el Arsenal y el Tottenham de Inglaterra un valor de mercado de US$ 28 millones. Aterrizado en Asunción, aunque su VM no supera los US$ 300.000 recibe un salario mensual de US$ 125.000.

Y hemos apenas asomado al mundo de los negocios del futbol. Después están los directores técnicos. Eduardo Berizzo, que conduce la selección nacional, tiene un contrato por 17.800 millones de guaraníes anuales, algo así como US$ 2,6 millones. Un capitulo aparte merecen las transferencias y las tajadas que se llevan los “empresarios” de los pases.

Tal vez la FIFA haya prendido el ventilador y algo positivo salga de todo esto. Mientras tanto, millones de dólares, euros y guaraníes pasan desde hace años por delante de la SET, que ni se entera.

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