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jueves, enero 27, 2022
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Asunción

Anclados en el pasado
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De cuando la basura era esa cosa infecta y sin valor

Tan atrasados estamos en materia de disposición de desperdicios que lo accesorio termina siendo lo principal. Estamos concentrados en aclarar el entuerto de los contratos de adjudicación a la empresa que opera el relleno sanitario de Cateura y nos olvidamos que un conglomerado de mas de 2,7 millones de habitantes está a punto de quedarse sin un lugar en donde tirar la basura. Como siempre, lo importante cediendo paso a lo urgente. No aprendemos nada.

Cateura ha recibido un sinnúmero de extensiones de plazos en su licencia como sitio de disposición final de desperdicios domiciliarios y comerciales de Asunción y de otras ciudades del área metropolitana. Hasta hoy, dichas comunas han sido incapaces de ponerse de acuerdo para diseñar un sistema conjunto eficiente y acorde con la época en materia de procesamiento de desperdicios. Sería aburridor describir cuantos subproductos pueden extraerse de la marea de basura que produce sólo Asunción y que supera las mil toneladas diarias.

Muchas ciudades de la región han entrado hace tiempo en los sistemas de separación y reprocesamiento de la basura ciudadana. Los estándares actuales de eficiencia exigen programas de educación ciudadana para iniciar la clasificación en los hogares, continuarla en los sistemas de recolección y procesamiento en plantas apropiadas hasta llegar al tramo final cuando cada separación alcanza un valor específico como materia prima para determinados productos. Para ejecutar cada paso hace falta capacitar personal a fin de que su trabajo sea lo más higiénico posible además de sustentable económicamente. Los pasos que se siguen en estos sistemas ajustados al ritmo actual de generación de desperdicios son reducir, reutilizar, reciclar y recuperar teniendo siempre a la vista factores dominantes como sanidad ambiental y sostenibilidad del sistema, además de la dignificación de quienes allí trabajan.

Nada de esto asoma siquiera en el futuro inmediato de las administraciones municipales del área metropolitana. Los candidatos en carrera carecen de carrocería para liderar un proyecto que apunte en la dirección correcta en materia de disposición final de basura. Ignoran cómo hacerlo, le temen al compromiso y por eso prefieren chapotear en el chiquitaje, en el jagua ñorairó barato para festin de programas camorreros en busca de rating.

Atrapados en el pasado.

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