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Editorial

La República del subsidio

¿Y si probaran algún trabajito aparte?

¿Cuánto dinero está derrochando el tesoro público en subsidios a “beneficiarios” que no lo merecen? Pongamos las cosas en claro: subsidio es un dinero que el Estado le da a alguien sin contraprestación de servicio alguno. En otras palabras, un regalo. Pero hay subsidios y subsidios.

Se entiende que se le otorgue este auxilio a alguna persona que ha prestado servicios sobresalientes a la comunidad y que ha perdido su capacidad de autosustento por enfermedad o algún otro motivo invalidante. Pero de ahí a subsidiar masivamente a individuos en perfecto estado de salud, con un par de piernas y de brazos vigorosos, es llevar las cosas a un extremo ridículo y ofensivo.

Empezaron con esta historia los pescadores a los que hay que subsidiar porque la veda les impide tirar la liñada. La burocracia se ha encargado de adornar este regalo bajo el título de “programa social dirigido a familias de pescadores y pescadoras en situación de pobreza y vulnerabilidad durante la vigencia de la veda pesquera”.

La pregunta en este caso es, ¿no podrían ir viendo, durante el resto del año, alguna otra actividad que les permita algún ingreso sin necesidad de pasarle el sombrero al Estado? Lo más cercano a la pesca extractiva es, por ejemplo, la cría de tilapias. Hay programas enteros que apoyan esta actividad.

Claro, hay que trabajar todo el año porque los peces no se alimentan solos. Pero una tilapia alcanza a los seis meses su tamaño ideal para la venta. Y el kilo está a 70.000 guaraníes en los super. ¿Y si prueban? Después se sumaron los “trabajadores de la cultura”, que por lo visto, al igual que los pescadores, vienen diseñados sólo para un fin. Entonces el Estado debe acudir en su auxilio destinándoles mas de Gs. 16.000 millones a unos 8.000 “trabajadores” que no pueden trabajar en otra cosa.

La historia está llena de artistas paraguayos –músicos, actores, poetas, escritores- que han llevado con orgullo su arte trabajando al mismo tiempo en otras actividades, algunas afines a su pasión y otras por completo alejadas de ella. ¿Estos vulnerables trabajadores de hoy no podrían probar la receta de sus antecesores?

El Gobierno –entendido como Poder Ejecutivo y Poder Legislativo- debe parar con esta injustificable ola de subsidios que ofenden a una ciudadanía que hace frente a los avatares de la vida sin mendigar nada al Estado.
Paren ya con la República del subsidio.

Equipo Periodistico
Escrito por

Equipo de Periodistas del Diario El Independiente. Expertos en Historias urbanas. Yeruti Salcedo, Lorena Barreto, Luz González, Jacqueline Torres, Patricia Galeano, Magalí Fleitas, Victor Ortiz, David Chamorro, Mary López, Juan Martínez, Fabrizio Meza, Lisandra Aguilar.

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