Una mirada histórica a la pandemia

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Una jornada cargada de historia e importantes reseñas referente a la pandemia y los efectos en sus diferentes épocas se vivió en la segunda entrega de Univerano 2021.
El gran evento de cultura contó en este sábado con la presencia de Sabatino Annecchiarico, escritor, promotor cultural y periodista italo-argentino, quien estuvo a cargo este recorrido histórico en el cual, primeramente, ilustró acerca de la fiebre amarilla en la ciudad de Buenos Aires, Argentina.
En la epidemia de 1871, la fiebre amarilla fue motivo de su análisis en vista de que tuvo consecuencias lúgubres hace 150 años en la capital del vecino país. El efecto fue devastador, el conferencista se halla preparando un libro al respecto.
En el marco de lo que es la preparación de su libro acerca del tema, aseguró durante su ponencia que ese hecho registra la mayor cantidad de italianos muertos fuera de tiempos de guerra en algún momento de su historia.
“En esa lista no solo se registran italianos sino otras nacionalidades que migraron a la Argentina, donde también hay paraguayos”, sostuvo Annecchiarico.
En aquella época, este hecho no solo causó una tragedia en cuanto a vidas humanas sino también en el aspecto socioeconómico y sociopolítico de Buenos Aires. Involucró a muchas personas del mundo, en especial italianos y paraguayos. “Tuve la posibilidad de sacar algunos datos muy significativos”, dijo.
La epidemia de la fiebre amarilla o vómito negro, como se llamó en un momento, se desarrolló en un breve tiempo. Los primeros seis meses, de enero a junio, en general todo ese epicentro se generó entre los meses de marzo, abril y mayo.
En esos tres meses se produjeron casi 14.000 muertos que están registrados en los cementerios, pero aseguró que el número es incluso más alto en una población que no llegaba a 190.000 habitantes.
“Las causas son similares: cuestión climática, segunda la ciudad que albergó a esa epidemia y la tercera de las causas la emigración. Ésta última es la que más se vincula con la realidad que se tiene con el Covid-19”, aseveró.
Más tarde en la ciudad se generó el fenómeno de la migración, sobre todo de Italia. Expuso que en 1968, tres años antes, la ciudad tenía casi 80.000 habitantes y para 1871 llegaba a 190.000. La ciudad no estaba preparada para albergar a tantas personas, dando paso a formas de vida deplorables
“Francisco Canaro, de una familia de italianos con 11 hijos, vivía en una de esas habitaciones, contaba que cuando uno de los hermanos se enfermaba, los otros tenían que dormir afuera para no contagiarse”, relató.
Añadió que aquí nace la gran crisis habitacional que generó más miseria de la que había, los migrantes eran personas analfabetas que no conocían el castellano.
OTRO HECHO FUNDAMENTAL
Mencionó que hubo otro hecho que fue fundamental para la llegada y difusión de la fiebre amarilla. No llegó desde Europa, llegó desde los terrenos beligerantes de la contienda de la Guerra contra la Triple Alianza.
“En la famosa guerra de 1865 a 1870 se creó hacia fines de ese año un brote de fiebre amarilla que la trajeron los soldados brasileños cuando entraron a Asunción. Y luego el encuentro con soldados argentinos”, narró.
Por otra parte, existían los tabúes contra los inmigrantes italianos, pues creían que eran los promotores de la fiebre amarilla a raíz de la mala higiene.
En tal sentido, también la peste bubónica migró de Medio Oriente a Italia, ingresó a través de naves que desembarcaron en Sicilia de 1347.
La pandemia duró cinco años, de 1347 a 1352 y devastó toda Europa, dejó 50 millones de muertos, al igual que la gripe española en cifras. Dijo que los viajantes entraron a Europa por Sicilia y luego partieron hacia Génova a toda Europa.
En cuanto a la propagación de la gripe española, la pandemia previa a la vivida actualmente, precisó: “La gripe española igual que la fiebre amarilla llegó desde el Golfo de México, que viajó al puerto de Cádiz en España”.
Herib Caballero, historiador paraguayo, dijo que esa epidemia de 1870 llevó al vicepresidente de la República, Cayo Miltos. La gente se quejaba de los cadáveres mal enterrados en Asunción, en aquel entonces el lugar de descanso eterno de los que morían de fiebre amarilla fue el cementerio del Mangrullo, hoy devenido en Parque Carlos Antonio López.
“Pasaba lo mismo que hoy con el covid-19, a mediados de junio comienzan a hablar de una gripe 1918. Una tripulación de fines de octubre trajo, la mal conocida gripe española, porque solo la prensa española estaba sin censura y dio la noticia”, manifestó. También dijo que existía un solo hospital, el Hospital de Clínicas, por entonces nacionalizado bajo instancias del Dr. Andrés Barbero, no existía un Ministerio de Salud.
LO QUE DEJÓ DE POSITIVO
La historia dejó sentadas las bases para el desarrollo de un valor científico que hoy permite un crecimiento no solo a escala tecnológica sino también de conocimiento.
Los hechos acontecidos en el pasado permitieron que el mundo tome con una mirada preparada las implicancias que trajo consigo la aparición de un nuevo virus.
“La población mundial fue sumando conocimiento hasta llegar al día de hoy. La ciencia fue depositando conocimiento y es así que hoy encontramos un mundo científico con una preparación no solo tecnológica, sino de conocimientos gracias a los pasados tiempos”, resaltó el conferencista.

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