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PIARA

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Benjamín Fernández Bogado

@benjalibre

Eso son los 23 del patíbulo que colgaron a Kattya González creyendo tontamente que por ello recibirían los elogios del soberano. Del real, auténtico y decente pueblo paraguayo solo pueden recibir lo que se merecen: desprecio. Esta manada de cerdos salvajes que arremetieron contra el Estado de derecho llevándose a horcajadas su propio reglamento que lo redactaron para salvar a los narcos, ladrones y bandidos de la piara ahora redujeron de 30 votos necesarios a los 23 que se acomodaban para “colgar” a Kattya. No les importaron las formas de trasladar el libelo acusatorio a la que afectada que salió de su huelga de hambre y un encendido discurso habló del miedo y la repulsa que deben cargar desde hoy los 23 de la piara. Les dijo que son ellos los que deben tiritar de miedo ante un pueblo que les demandará, les exigirá o los desalojará del poder. Un ominoso silencio se escuchó en una sala de cerdos que en mayoría jadeaba luego de haber embestido contra la Constitución, las leyes y los reglamentos

A los 23 del chiquero cartista no les importaron las formas ni los costos de su acción depredadora. No pudieron entender la grieta que abrieron en la frágil democracia paraguaya. Se parecieron a los militantes stronistas que aceleraron la caída del tirano cuando rompieron todas las formas para consumar el atraco de 1987. La piara se cree poderosa y sin límites no sabiendo el terrible daño que hacen al mismo esquema jurídico injusto y maltrecho que los juzgará en la llanura. No podrán solicitar clemencia, lucidez ni grandeza a sus juzgadores porque no tuvieron esos atributos con la ex senadora Katthya González a la que encumbraron en su acoso, persecución y ataque. Sale fortalecida la que ganó su curul con más de 100 mil votos escamoteados por la piara de los 23. A estos la pestilencia y el regodeo en sus propias heces los hace felices. Han vivido en el fango y son el fango. No tienen nada de lo que sentirse orgullosos y pasan a las páginas negras de la historia paraguaya. Se creen ganadores cuando en realidad hace bastante tiempo han sido derrotados por el rechazo, la repugnancia y el repudio que generan a sus pasos con los hocicos apuntados hacia quien les da de comer y celebran su pestilencia y arrojo.

La democracia paraguaya tiene un gran reto: resistir valientemente como lo hicieron varios demócratas en periodos anteriores. A partir de ahora y luego del triunfo de la piara nadie está seguro de nada. Nadie. Ni empresarios, políticos, activistas sociales, artistas, campesinos o periodistas. Ninguno puede estar seguro en un país donde el Senado eligió la deriva autoritaria limpiándose de forma impúdica sus vergüenzas ante la mirada de todos.

Julio Correa, el padre del teatro popular paraguayo, tiene un poema breve llamado “Este mi traje viejo” que concluye diciendo: “al ver pasar la vida, negro río de fango, propicio a la piara gruñidora y feroz, yo le brindo mi verso en el nombre de Dios”

Hay que salir de este negro rio de fango antes que termine con nosotros. Hay que terminar con el poder de esta piara.

 

Equipo Periodistico
Equipo Periodistico
Equipo de Periodistas del Diario El Independiente. Expertos en Historias urbanas. Yeruti Salcedo, John Walter Ferrari, Víctor Ortiz.