Esencial
Hemos aceptado con pasmosa docilidad una serie de nuevas categorías, digamos, sociales producto del virus chino que nos puso de rodillas. La situación de alerta roja en lo peor de la pandemia nos obligó a hacerlo y ahora imperan sobre nosotros casi sin darnos cuenta.
Si Ud. tiene más de 65 años es “vulnerable”. Debe quedarse en casa. ¿Tiene permiso de circulación? Si no lo tiene, debe volver a su casa. ¿Tiene certificado de trabajo? De la respuesta dependerá si sigue su camino o debe volver por
donde vino.
Son más de las 22.00. Está prohibido circular. Póngase el tapabocas. Se arriesga a una multa si no lo hace.
Con niños en el auto, no. Vuelva a su casa. Y así hasta el infinito. Hemos aceptado todo esto como algo imprescindible, como única arma para defendernos de la enfermedad, p...