Burocrática imbecilidad
Cada vez que la burocracia estatal es víctima de los infaltables cavernícolas que la parasitan, reacciona de la misma manera: más trámites, más colas y más transadas. Ocurrió en el municipio de Asunción y debe estar ocurriendo en todo el Estado infectado de cucarachas que cobran salario público, marcan tarjeta y luego se mandan a mudar a ejecutar algún trabajito particular.
La categoría de “sector vulnerable por padecer enfermedades de base” está dando lugar a las avivadas de siempre. El neanderthal ve en ella no una amenaza contra su estabilidad laboral sino como otra oportunidad para joder al Estado. De esta manera, da parte de enfermo a la oficina de recursos humanos y se consigue una licencia “sine die” conservando salario, bonificaciones, premios, plus alimenticio, complemento estu...