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domingo, octubre 17, 2021
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Asunción

Burocrática imbecilidad
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Cada vez que la burocracia estatal es víctima de los infaltables cavernícolas que la parasitan, reacciona de la misma manera: más trámites, más colas y más transadas. Ocurrió en el municipio de Asunción y debe estar ocurriendo en todo el Estado infectado de cucarachas que cobran salario público, marcan tarjeta y luego se mandan a mudar a ejecutar algún trabajito particular.

La categoría de “sector vulnerable por padecer enfermedades de base” está dando lugar a las avivadas de siempre. El neanderthal ve en ella no una amenaza contra su estabilidad laboral sino como otra oportunidad para joder al Estado. De esta manera, da parte de enfermo a la oficina de recursos humanos y se consigue una licencia “sine die” conservando salario, bonificaciones, premios, plus alimenticio, complemento estudiantil, ayuda vacacional, anuenio y demás bellezas de la contratación pública fraguada en contubernio entre sindicatos y políticos basura. Así las cosas, el tipo/a de marras queda con manos libres para conseguirse un laburito en el sector privado en donde si no trabajás, no cobrás. Es más, te echan a la calle sin más támite. Allí, la historieta de la “enfermedad de base” no corre y apenas te reconocen una licencia limitada si resultás COVID positivo, con grandes posibilidades de que te descuenten los faltazos por enfermedad dependiendo del grado de hijaputez del empleador.

Si la avivada es flagrante, la burocracia reacciona, no extirpando al parásito sino creando una nueva maraña de trámites para fastidiar al resto de los funcionarios. En la Municipalidad de Asunción, por ejemplo, se debe llenar un (sic) “formulario de exceptuación COVID 19” que tiene tantos requisitos que llevaría semanas completar todos los ítems. Además, el papelucho debe ser firmado y sellado (eso le encanta a la burocracia inepta) por algún aburrido calientasillas del MSPyBS. Resultado, más colas, mas esperas, más aglomeraciones que, como se sabe, son el lugar ideal para contagiarse el maldito virus chino. Subproducto inevitable: la creación de un nuevo mercado, el comercio de certificados truchos, que las cucarachas de siempre te llevan a tu casa “por una módica suma”. Toda una nueva manera de perder el tiempo, maquillar las trampas y generar más factores de riesgo.

Mayor burocrática imbecilidad es imposible imaginar.

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