Las mil y una noches
Desde chico te inculcan principios, valores y metas en la vida, donde trabajar y asegurarse una jubilación son prioridades. Con el pasar de los años uno se percata de que el sistema que provee el Estado para resguardar la salud, integridad y preparar un “colchón” para el futuro, no es lo que parece y mucho menos lo que promete cada año.
El suplicio de los asegurados del IPS, entre medicamentos faltantes, servicios en malas condiciones, archivos extraviados, insumos que se agotan cuan sueldo de cada mes, colas interminables para quitar un turno, esperas eternas para conseguir una cama en terapia, entre tantos otros calvarios, convierten a una visita de rutina en las mil y una noches.
La semana pasada la Dirección de Contrataciones suspendió un procedimiento de contratación “hasta tant...