Municipios, esas entelequias…
En etimología básica, la palabra municipio se origina en el latín municipium y se compone de dos conceptos: munus o muneris (cargo, deber u obligación) y capere (tomar). De donde se deduce que quien asume un cargo en un municipio adquiere un deber u obligación que los especialistas luego se encargaron de definir como “servicio a la comunidad”.
¿Sirven los municipios a la comunidad? A juzgar por los resultados, muy poco. Prácticamente todas las organizaciones comunales destinan casi todos sus ingresos a gastos corrientes, a pagar intereses de préstamos con los que muchas veces afrontan esos gastos corrientes y a cubrir toda clase de detalles presupuestarios no estrictamente vinculados a inversión en obras. Lo que queda para este último concepto es marginal, lo que sobra luego de mantener...