Impotencia letal
Lo inevitable está ocurriendo una vez más. Mientras la crisis precipitada por el coronavirus viaja en ascensor poniendo en jaque a decenas de miles de pequeñas empresas, la burocracia se mueve por interminables escaleras. Hay centenares de miles de empleos que dependen de la disponibilidad de liquidez para efectivizar salarios. El primer punto crítico ya se está dando, el fin de mes de marzo. Y otra vez, la esperanza de que las promesas del Gobierno de alivianar la tramitación de préstamos de contingencia para mipymes en estado de emergencia comienza a desvanecerse. Si esto es así en el arranque mismo del “operativo salvamento”, ¿qué pueden esperar los emprendedores cuando cierre la primera quincena de abril?
El mascarón de proa de esta nave arterioesclerótica estatal es el Banco Nacion...