viernes, abril 3

Carne y aranceles

Nadie hubiese pensado que algunos tributos iban a incidir en nuestra alimentación, más ahora los aranceles y las guerras comerciales podrían hacer subir los precios en EE. UU. y enviar más carne a China. Los estadounidenses consumen cantidades récord res brasileña. 

Las hamburguesas que se asan en las parrillas de los patios traseros o se voltean en los restaurantes de comida rápida suelen ser una mezcla de carne de res picada, tanto local como importada de otros países, especialmente de Brasil. En los comedores escolares y en las cocinas domésticas, esta mezcla global de carne se sella, fríe y cocina a fuego lento en millones de tacos, albóndigas y lasañas todos los días.

Subas que pagan los consumidores

La decisión de aumentar los tributos por el presidente Donald Trump puede tener ahora un  impacto en la guerra comercial en la parrilla estadounidense. La mayoría de las hamburguesas estadounidenses no son en realidad estadounidenses. Estados Unidos importa carne de diversos países, incluido Paraguay. Aquí, donde la carne bovina es un producto clave en las importaciones para alimentar a su población que ahora con el incremento de tributos americanos  tendrá que producir o pagar más por productos consumidos de fuera del país. 

Ahora  con  las maniobras cómo las del aumento de aranceles Trump se gana la animadversión del mundo en el que se encuentra con otros países que tienen recursos y materia prima para alimentos, ropa o cualquier herramienta que sea útil a cualquiera en nuestro planeta. El único espacio que reúne las condiciones para que existamos seres humanos, animales y vegetales. En lo posible de forma integrada