Resurgir de las cenizas
Voy camino sobre la avenida Silvio Pettirossi, a la terminal de Asunción. Aquella que desde 1984 conserva vestigios de una zona que prometía crecimiento y auge pero, que hasta ahora no logra levantarse de sus cenizas… de sus últimas cenizas.
Como olvidada en el tiempo, la terminal, que pretendía ser un epicentro de interconexión con todas las venas del país y el mundo exterior, hoy solo es un mal necesario para quienes necesitan llegar a algún punto de esta tierra guaraní. Y es que desde hace décadas se encuentra abandonada a su suerte y merced de las empresas oportunistas que lucran con el espacio y tiempo de la gente.
Cuan tierra de nadie, las horas parecen eternas esperando un bus, con algunos comerciantes que te ofrecen una chipa o, un sándwich de milanesa a precios de restoranes...