Rocío Vallejo, diputada nacional por el PQ y Diego Viveros, intendente de Caacupé coincidieron en expresar una preocupación por las próximas celebraciones religiosas.
La legisladora dijo desconocer de algún método que con certeza pueda precisar que no se está sobrepasando el límite permitido de personas.
Por su parte, el jefe comunal adelantó que si la gente viene de forma masiva y se incumplen las medidas sanitarias, se tendrá que tomar la decisión de suspender todo de nuevo.
“Al final de cuentas son los comerciantes los que van a perder”, advirtió.
Ante las dudas y el temor de que exista un desborde, Eduardo Jara, director regional de Cordillera, respondió que se ha establecido un trabajo en conjunto entre varias instituciones. Y que con ello se buscará tener éxito en el operativo.
“Cada institución tendrá un elemento de restricciones para evitar una venida masiva de fieles. Esto fue consensuado y se estableció porque lo consideramos aplicable y posible”, señaló.
Además de la Diócesis de Caacupé, la Policía Nacional y la Municipalidad de la misma ciudad, Jara se refería también a la Senepa, Senacsa, bomberos voluntarios, el IPS y otras más que también apoyarán para velar por el cumplimiento de las medidas.
Al ser consultado sobre si la celebración debía ser realizada, respondió que desde el punto de vista netamente endémico no. Sin embargo existen otros factores como la económica por ejemplo que obliga a no prohibir la venida.
INCUMPLIMIENTOS YA PRESENTES
Aún falta un mes para que inicie el novenario, sin embargo, ya se observa muchas visitas de fieles a la basílica. Esto debido a que se adelantan para no tener que agendarse.
El padre José Benítez, rector de la basílica de Caacupé señaló que en este momento solo están autorizados a tener 100 personas dentro y 150 afuera. Sin embargo ya se suelen registrar hasta 1000. Esto debido a que los fieles se adelantan al 28 de noviembre y ya empiezan a irse desde ahora.
“Hablando con el viceministro de Salud nos adelantó que si existen desbordes, vamos a tener que replantear muchas cosas. Tenemos que abrirles a todos la puerta, lo único que podemos recomendarles es que traigan sus alcoholes y barbijos”, explicó el religioso.
Finalmente instó a la ciudadanía a seguir las celebraciones a través de los medios de comunicación. Que ese será el “mejor regalo” para la virgen de Caacupé.
“Si existen promesas pueden hacerse en otro momento. En las mismas capillas, en los barrios, hacer ollas populares, también son regalos muchos mejores que pueden hacerse a la virgen”, manifestó.
SALUD
El viernes pasado, Julio Mazzoleni, ministro de Salud, dio su tradicional conferencia de prensa donde detalló el avance del Covid-19 en el país. En la ocasión aprovechó para referirse a la situación de Caacupé.
El secretario de Estado volvió a pedir a los fieles a que las celebraciones se realicen en sus casas.
“Pueden vivirlas en sus propias comunidades. La virgen recorrerá distintas partes del país, esa es una novedad. Tenemos también otros protocolos establecidos. Hay que recordar que tenemos indicado que los mayores de 60 años, los niños y las embarazadas no deben acudir”, explicó.
En otras palabras, con esto Mazzoleni vuelve a pedir a la ciudadanía que no vaya a Caacupé en estas fiestas religiosas. Esto ante el riesgo que en país se replique experiencias actuales de países europeos que deben volver a aislarse ante aumento de casos.

