domingo, mayo 31

Petro vota en las elecciones en las que se escogerá a su sucesor para el periodo 2026-2030

 

Bogotá (EFE).- El presidente colombiano, Gustavo Petro, votó este domingo en la primera vuelta de las elecciones en las que se escogerá a su sucesor para el periodo 2026-2030, que comenzará el próximo 7 de agosto.

Tras asistir al acto protocolario de apertura de las elecciones en la Plaza de Bolívar, en el centro de Bogotá, Petro se trasladó al puesto de votación instalado en el Capitolio Nacional a donde llegó acompañado por su hija Antonella, varios de sus ministros y otros funcionarios, y depositó la papeleta en la urna.

El mandatario marcó su voto en la papeleta y la mostró a la prensa antes de depositarla en la urna.

«Mi voto, como cualquier otro voto de cualquier ciudadana o ciudadano, es una indicación, un mandato que se entrega desde la población misma a quien vaya a dirigir a Colombia, hombre o mujer, los próximos cuatro años sucediendo a mi gobierno», expresó el mandatario después de votar.

Petro, el primer presidente de izquierda del país, dijo que al comienzo de su mandato sus críticos dijeron «que aquí se iba a constituir una dictadura» y que se iba «a perpetuar en el poder», pero aclaró que el poder tiene sentido si es «del pueblo, de nadie más».

«Y hoy se puede confirmar en los hechos mismos que toda esa habladuría sobre intentos dictatoriales, etcétera, no eran ciertos. No se ha intentado siquiera un gesto que hubiese cambiado normas hacia una reelección», dijo.

Petro no puede aspirar a un segundo mandato porque la reelección presidencial fue eliminada de la Constitución en una reforma que se hizo en 2015.

«Todos sabemos la fuerza que aún tenemos, que tengo yo personalmente en la sociedad colombiana, pero no es mi interés perpetuarme en el poder, no me gusta el poder y solo tiene sentido administrar algo de ese poder si es para entregárselo al pueblo colombiano», subrayó.

Igualmente destacó que el voto «debe ser una decisión libre y soberana del pueblo colombiano y de nadie más», porque «no existen democracias bajo presiones».