Los teléfonos “inteligentes”. cómo toda herramienta que usamos diariamente, no son completamente seguras, tienen sus amenazas a nuestra salud y hasta vida si son mal utilizados de forma incorrecta. Carmen Esteban, una psicóloga infantil dice que: “El internet que usan tus hijos es como el señor que vendía caramelos en la puerta del cole, solo que ahora está en tu casa”.
Todo eso supone una comunicación fluida con el niño para conocer los fines que tiene con la herramienta, atención y control no tan invasivo en lo que haga con el dispositivo que puede servir para enseñar, aprender, informarse, gestionar, trabajar, comunicarse con otros o ser víctima de acoso, robo de información, datos personales o lo que tenga valor para usted. En lo posible no debe o tiene que hacerlo público en las redes sociales o cualquier plataforma que busque hacer pública cualquier idea de forma textual, gráfica, audiovisual o sonora.
El uso excesivo y dependencia de los teléfonos inteligentes pueden generar diversos riesgos para la salud y la seguridad. Entre estos riesgos se encuentran problemas físicos como dolores de cuello, manos y ojos, además de problemas de audición debido al uso prolongado de audífonos. También pueden generar problemas de salud mental como ansiedad y depresión, así como riesgos viales al conducir distraídos por el celular, para sí mismos cómo el entorno de otras personas que se encuentren también estén haciendo uso de las vías de tránsito.
Por eso cómo dice un amigo; “el uso del teléfono o “bicho” tiene su tiempo y espacio en la vida de todos que no solo en el país sino en el mundo tienen acceso a este utensilio que nos debe servir y no servirse de nosotros.
Aprender a convivir
No depende mucho o nada de los padres de niños que tengan su teléfono inteligente, sino sobre todo del propietario del artefacto y la formación que este tenga para saber a lo que se expone al estar navegando o explorando esa red internacional que empieza a ser usada en 1969 en los EE.UU. Para luego ser utilizado en varias latitudes del planeta. Donde quizá existan más teléfonos que habitantes, cómo me tocó conocer hace poco que en una ciudad vietnamita hay más motos que personas.
Esa es otra herramienta cómo nuestra vestimenta, calzados y accesorios que llevemos puesto a un lugar específico que de acuerdo al sitio que vayamos y lo que tengamos encima aumenta o disminuye el grado de exposición que presentemos a nuestra integridad. También presenta amenazas para la persona que conduzca o viaje en una motocicleta por el estado de salud del motociclista, las condiciones de nuestras calles, las personas que hagan uso de las mismas vías de tránsito y el servicio de atención médica o auxilio que en ocasiones en milésimas puede cambiar el destino de cualquier accidentado.
En Paraguay, el uso del teléfono celular al volante es una causa significativa de accidentes de tránsito, con un porcentaje estimado de 60% de los accidentes viales atribuidos a esta conducta. Cifra que puede ser reducida si optamos por no hacer uso de la pantalla que nos debe servir cómo el fuego para hacer nuestra comida o cubiertos que usamos para consumirla.
Todo artefacto fue inventado, diseñado y construído para que cumplan una función particular en nuestras vidas. Para que sirvan y no nos perjudiquen. Para hacer que nuestro presente y futuro goce de paz, seguridad y armonía se apela a la sabiduría y consciencia del “homo sapiens”. Que con su misma capacidad de escribir, diseñar, fotografiar, filmar o editar o en pocas palabras; “crear”, también miente, roba, envidia, odia y perjudica.

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
