El Sindicato Nacional de Médicos (Sinamed) resolvió realizar una nueva huelga nacional los días 21 y 22 de septiembre, después de rechazar la propuesta salarial presentada por el Gobierno. La organización sindical considera que el esquema ofrecido no responde a su pedido de establecer un salario piso de G. 8 millones por vínculo de 12 horas, mientras el Ejecutivo plantea una matriz salarial basada en un escalafón sanitario.
La decisión fue adoptada durante una asamblea extraordinaria realizada el jueves, luego de una jornada de negociaciones entre representantes del gremio y autoridades del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social, el Ministerio de Economía y Finanzas, el Ministerio de Trabajo y la Presidencia de la República. La medida vuelve a tensionar la relación entre el Ejecutivo y los médicos del sistema público, pocos días después de una huelga nacional de cinco días.
¿Qué propuso el Gobierno para resolver el reclamo salarial?
El planteamiento oficial no contempla otorgar directamente el salario piso de G. 8 millones reclamado por el gremio. La alternativa presentada consiste en implementar un escalafón sanitario que elimine la diferencia salarial entre médicos contratados y nombrados y vincule la remuneración con criterios como formación, experiencia, capacitación y dedicación laboral.
El jefe de Gabinete de la Presidencia, Javier Giménez, explicó que el Ejecutivo y los médicos coinciden en la necesidad de mejorar las remuneraciones, pero mantienen diferencias sobre el mecanismo para hacerlo. Según la propuesta oficial, el nuevo esquema alcanzaría a 10.626 médicos de un universo aproximado de 12.000 profesionales del sistema sanitario público y tendría un costo de alrededor de US$ 60 millones.
El Gobierno sostiene que ese costo sería significativamente inferior al requerido por el planteamiento gremial. En la presentación oficial, Giménez señaló que la propuesta de los médicos tendría un costo cercano a US$ 120 millones, mientras que el esquema de escalafón demandaría aproximadamente la mitad.
¿Por qué los médicos rechazaron el escalafón?
Para Sinamed, el problema central sigue siendo la recuperación del poder adquisitivo y la definición de un salario piso médico. La organización había planteado alcanzar aproximadamente G. 8 millones por vínculo de 12 horas, argumentando que la remuneración permanece rezagada frente a la evolución de los costos y la inflación acumulada.
La propuesta oficial establece una equiparación progresiva de los ingresos entre contratados y nombrados, pero no satisface la exigencia sindical de un piso salarial uniforme. Esa diferencia explica por qué la negociación no terminó en un acuerdo, aun cuando el Gobierno presentó medidas concretas sobre otros reclamos planteados durante la huelga anterior.
La discusión, por tanto, dejó de concentrarse solamente en cuánto dinero adicional recibirá el sector y pasó a involucrar qué modelo de carrera profesional y remuneración tendrá el sistema sanitario público. El Ejecutivo plantea que la capacitación, la experiencia y la carga laboral tengan incidencia directa sobre el salario; Sinamed reclama primero un piso que permita corregir la situación de los médicos con múltiples vínculos y salarios considerados insuficientes.
¿Qué otros compromisos aceptaron los médicos?
La negociación no terminó en un rechazo total de las propuestas gubernamentales. Durante la asamblea, Sinamed respaldó el incremento presupuestario destinado a medicamentos e insumos y acompañó el proceso de desprecarización laboral anunciado por el Ejecutivo.
El Gobierno informó que el Presupuesto General de la Nación 2027 contempla unos US$ 760 millones para el área señalada, aproximadamente US$ 260 millones más que el presupuesto aprobado para este año. La administración de Santiago Peña sostiene que estos recursos permitirán fortalecer el abastecimiento y la gestión del sistema sanitario.
El sindicato, según la información difundida después de su asamblea, aceptó acompañar ese incremento con el compromiso de ejercer un rol de control sobre el destino de los recursos. El punto adquiere relevancia institucional porque el aumento presupuestario no se limita al conflicto salarial: supone una ampliación significativa de recursos públicos que deberá traducirse en compras, abastecimiento y prestación efectiva de servicios.
En materia laboral, el Ejecutivo también informó que 2.390 médicos que participaron del concurso correspondiente pasarán al plantel de profesionales nombrados. El proceso forma parte de la denominada desprecarización, uno de los cuatro reclamos centrales planteados por los médicos.
¿Qué pasa con el pago por trabajar durante los feriados?
Otro de los puntos incluidos en la negociación fue la remuneración por el trabajo realizado durante los días feriados. El Gobierno anunció que el pago correspondiente comenzará a aplicarse desde enero de 2027, como parte de las respuestas ofrecidas al sector.
La discusión sobre este punto se conecta con la estructura laboral del sistema público. Durante las conversaciones previas, Sinamed había reclamado el pago doble por feriados trabajados, mientras que el Ejecutivo incorporó el cumplimiento de ese compromiso dentro de su paquete de respuestas.
La cuestión no es menor desde el punto de vista presupuestario: el Gobierno intenta resolver simultáneamente reclamos salariales, regularización de vínculos y condiciones laborales dentro de un presupuesto que debe respetar las restricciones fiscales. El Ministerio de Economía había advertido previamente sobre los límites para incorporar un incremento salarial general de la magnitud reclamada por el gremio.
¿Cómo queda la negociación entre el Gobierno y Sinamed?
La nueva huelga muestra que el conflicto salarial no quedó resuelto pese a los avances alcanzados en otros puntos. El Ministerio de Trabajo, encabezado por Mónica Recalde, anunció que volverá a convocar a las partes para continuar analizando la propuesta oficial y las alternativas técnicamente viables dentro de las posibilidades presupuestarias del Estado.
El Ejecutivo busca encauzar la discusión hacia una carrera sanitaria y un sistema de remuneración por méritos, mientras el sindicato mantiene como prioridad la recuperación del salario base. La diferencia implica también una discusión sobre la estructura futura del gasto sanitario: una solución permanente al reclamo salarial tendría efectos sobre el presupuesto de los próximos ejercicios y no únicamente sobre el PGN 2027.
La dimensión fiscal es uno de los elementos que condiciona la negociación. El Gobierno afirma que su propuesta de US$ 60 millones puede ser absorbida mediante una mejora en la gestión del gasto, mientras que la alternativa sindical requeriría una erogación mayor.
Para el Ejecutivo, avanzar con una estructura escalonada permitiría vincular los incrementos con la formación y experiencia profesional. Para Sinamed, en cambio, esa discusión no reemplaza la necesidad de corregir primero el nivel de ingreso de los médicos.
¿Qué impacto puede tener la nueva huelga sobre el sistema público?
La convocatoria para el 21 y 22 de septiembre vuelve a colocar al sistema sanitario público ante un escenario de presión. La huelga anterior ya había afectado la atención en distintos establecimientos y generado un escenario de tensión entre el Gobierno y los profesionales.
La nueva medida también puede complicar la implementación de las soluciones anunciadas. El Ejecutivo deberá avanzar simultáneamente con el proceso de desprecarización de 2.390 médicos, la aplicación del pago por feriados, la ejecución del incremento presupuestario y la negociación del escalafón salarial.
Desde una perspectiva institucional, la disputa plantea un desafío de gobernabilidad: el Gobierno necesita demostrar que los recursos adicionales destinados a salud se traducen en mejores servicios, mientras que el gremio busca que el aumento presupuestario tenga también un impacto concreto sobre las condiciones laborales de los profesionales.
La discusión tendrá además una dimensión de transparencia. Los US$ 260 millones adicionales para medicamentos e insumos implican un volumen relevante de recursos públicos cuya ejecución deberá ser trazable, especialmente después de que el propio gremio anunciara que ejercerá un rol de contralor sobre esos fondos.
¿Puede el escalafón convertirse en la salida al conflicto médico?
La propuesta del Ejecutivo coloca sobre la mesa una reforma más amplia que un aumento salarial inmediato. El Gobierno pretende utilizar el escalafón sanitario como mecanismo para ordenar las remuneraciones y reducir las diferencias entre médicos contratados y nombrados, incorporando criterios vinculados con formación, experiencia y carga laboral.
Sin embargo, la nueva huelga evidencia que ese modelo todavía no cuenta con la aceptación del principal sindicato médico. Mientras el Ejecutivo considera que el escalafón ofrece una vía financieramente sostenible para mejorar los ingresos, Sinamed sostiene que la prioridad es establecer un piso salarial y luego avanzar hacia otros componentes de la carrera profesional.
El Ministerio de Trabajo anunció que la mesa de diálogo continuará abierta. Eso mantiene una vía institucional para intentar evitar que la nueva huelga derive en una escalada mayor y permite discutir el impacto presupuestario de cada alternativa antes de que el Congreso avance con el tratamiento del PGN 2027.
La negociación, por tanto, ya no se limita a resolver una reivindicación sectorial. También definirá cuánto puede ampliar el Estado paraguayo el gasto permanente en salud, cómo se estructura la carrera de los profesionales públicos y qué mecanismos de control acompañarán el aumento de recursos previsto para el próximo ejercicio.
