domingo, octubre 4

HABLAR CON NOSOTROS Y LA MASA ENCEFÁLICA

Al cerebro no le hacen bien solo masajes en el cuero cabelludo, buena alimentación, trabajos físicos, socialización y aprender lo que sea sino también el hablar con nosotros mismos que tiene efectos importantes en el órgano del cual seguimos aprendiendo de sus habilidades y capacidades, cuando creíamos saberlo todo. 

Hace bien tener un interlocutor y compartir con él o ella ideas y sentimientos, porque la conversación nos ayuda a oírnos y oír sugerencias, información y conocimientos nuevos que nos puedan ser útiles a lo que hagamos, estudiemos o investiguemos, más la conversación con otra persona no es lo único que existe en este mundo, dicha socialización es posible también hacerla con nosotros mismos.

Esto es algo que para algunas personas puede ser algo demente, más es útil tomarnos un tiempo y espacio en nuestras casas, empresa o donde nos encontremos y reúna las condiciones adecuadas para tener esa conversación con nosotros mismos, que al hacerlo se moviliza una compleja red neurobiológica. 

Lejos de ser un signo de distracción o anomalía, la neurociencia ha demostrado que el habla interna es un proceso ejecutivo de simulación motora y cognitiva.  Algunos creen que es un ejercicio aburrido que lo podemos dejar a nuestros abuelos o mayores de edad de la familia o cualquier entorno social que frecuentemos.

Ventajas cognitivas

Cuando «hablas» en tu cabeza, utilizas prácticamente las mismas estructuras cerebrales que cuando hablas en voz alta:

  • Área de Broca (Corteza frontal inferior izquierda): Es la encargada de la planificación motora del habla. Aunque no muevas la lengua ni las cuerdas vocales, el área de Broca genera el plan para articular esas palabras.

  • Área de Wernicke (Corteza temporal superior izquierda): Se activa para la comprensión del lenguaje y la selección semántica, permitiendo que «escuches» e interpretes el significado de tus propios pensamientos.

2. La descarga corolaria: El «eco» que silencia la voz real

Para evitar que hablemos en voz alta constantemente, el cerebro utiliza un mecanismo denominado descarga corolaria o copia eferente:

  1. Mientras el área de Broca planifica las palabras, envía una señal motora hacia los músculos del habla, pero simultáneamente envía una copia de esa señal al sistema auditivo.

  2. Esta «copia corolaria» le avisa a la corteza auditiva lo que vas a decir antes de que lo digas.

  3. Como resultado, el cerebro inhibe la respuesta motora física (impidiendo que la boca se mueva) y cancela la sensación de «sorpresa auditiva», permitiéndote escuchar la voz internamente sin confundirla con una voz externa.

3. La Red de Control Ejecutivo frente a la Red Neuronal por defecto:

Una manera de darse valor

El diálogo interno cambia drásticamente de función según las redes cerebrales que predominan en cada momento.

El psicólogo Lev Vygotsky judío-ruso  sugirió que el habla interna es simplemente lenguaje externo internalizado. En los niños pequeños, el habla es completamente externa; alrededor de los 7 años, esa articulación se va privatizando hasta convertirse en el monólogo interior del adulto.

Es importante saber que cuando «hablas» en tu cabeza, utilizas prácticamente las mismas estructuras cerebrales que cuando hablas en voz alta:

  • Área de Broca (Corteza frontal inferior izquierda): Es la encargada de la planificación motora del habla. Aunque no muevas la lengua ni las cuerdas vocales, el área de Broca genera el plan para articular esas palabras.

  • Área de Wernicke (Corteza temporal superior izquierda): Se activa para la comprensión del lenguaje y la selección semántica, permitiendo que «escuches» e interpretes el significado de tus propios pensamientos.

Para algunas personas puede resultar incómodo o sentirse solos si no ven o escuchan preguntas, respuestas a las consultas o lo que queramos comunicar a alguien determinado pero eso de conversar con uno mismo es interesante profundizar.