Una discusión es un intercambio de ideas, opiniones o argumentos entre dos o más personas sobre un tema determinado. La palabra proviene del latín discussio, que originalmente significaba «sacudir» o «examinar a fondo» algo para separar lo útil de lo inútil. A menudo asociamos la palabra «discusión» con una pelea o una disputa acalorada, pero en su sentido más puro y constructivo, discutir es una herramienta fundamental para el pensamiento y la convivencia.
La psicología dice que las personas que callan en una discusión no son por debilidad, sino porque aplican una estrategia de regulación, que son los procesos conscientes o inconscientes que utilizamos para influir en qué emociones tenemos, cuándo las tenemos y cómo las experimentamos y expresamos.
La psicología es la ciencia que estudia la conducta humana y los procesos mentales. Su nombre proviene del griego psyche (alma o actividad mental) y logia (estudio). Aunque en sus inicios estuvo muy ligada a la filosofía, hoy es una disciplina científica independiente que utiliza el método científico para comprender cómo pensamos, sentimos, aprendemos y nos relacionamos con el entorno.
Interpretar los silencios
Muchas veces quedarse callado puede interpretarse como indiferencia, evasión o incluso desprecio; sin embargo, la psicología dice todo lo contrario porque detrás hay procesos internos que no son visibles.
La psicología, la filosofía y las neurociencias demuestran que discutir (en su sentido constructivo) es una de las actividades más saludables, necesarias y estimulantes para el ser humano.
Cuando dos o más mentes confrontan ideas de manera respetuosa, se activan procesos biológicos y sociales que mejoran nuestra inteligencia, nuestra salud cerebral y la calidad de nuestras relaciones.
Debemos tener en cuenta que la discusión;
1. Estimula la Neuro plasticidad y la Flexibilidad Cognitiva
2. Evita el «Efecto Olla a Presión» (Salud Emocional)
3. Fortalece y Sanea los Vínculos (Pareja, Amigos, Trabajo)
4. Es el Único Camino hacia la Verdad y la Innovación
A veces, lo primero que se piensa es que el otro es débil y prefirió huir de la confrontación, pero detrás hay algo más potente. De seguro te ha pasado que se te topó con alguien a quien le cuesta guardar silencio y siempre busca las palabras más fuertes para ‘defenderse’ o que alza la voz constantemente para demostrar más poder, pero también con aquellos que su respuesta fue totalmente distinta y guardaron la calma sin caer en provocaciones. «Diario El Comercio. Todos los derechos reservados.» La psicología se ha encargado de analizar por qué algunas personas callan en una discusión y la respuesta no tiene que ver con una falta de interés, sino que entendieron que el silencio puede decir más que cualquier palabra y así encontraron una forma mucho más inteligente de cuidar la conversación y lo que pensaban decir. Aquí te lo explico para que, si te toca estar en medio de un enfrentamiento verbal, puedas analizar cómo se comportan los otros o tú mismo encuentres mejores maneras de intercambiar opiniones.

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
