
El Senado debatirá un repudio contra Lula mientras crecen las críticas por la falta de respuesta oficial del Gobierno paraguayo.
El Senado tratará este miércoles un proyecto de declaración que rechaza las afirmaciones del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, sobre el origen de la Guerra de la Triple Alianza, luego de que afirmara que Paraguay inició el conflicto bélico. La iniciativa, impulsada por el senador Eduardo Nakayama (PLRA), también abrió un debate sobre la respuesta diplomática del Gobierno de Santiago Peña, cuya falta de pronunciamiento fue cuestionada por legisladores oficialistas y opositores.
¿Por qué el Senado decidió tratar un repudio contra Lula?
Por mayoría de votos, la Cámara de Senadores resolvió incluir como primer punto del orden del día de la sesión extraordinaria el proyecto de declaración presentado por Eduardo Nakayama, luego de que la sesión ordinaria se levantara por falta de cuórum.
El documento expresa el rechazo institucional a las recientes declaraciones de Luiz Inácio Lula da Silva, quien sostuvo que Paraguay había iniciado la Guerra de la Triple Alianza.
Para el legislador liberal, la afirmación constituye una «omisión grosera y grave», ya que —según argumentó— omite los acontecimientos previos al conflicto regional.
Nakayama recordó que el Imperio del Brasil invadió Uruguay en 1864, hecho que Paraguay había advertido previamente como un acto que implicaría una declaración de guerra.
¿Qué fundamentos históricos expuso Eduardo Nakayama?
Durante su intervención, el senador recordó la nota diplomática enviada el 30 de agosto de 1864 por el entonces canciller paraguayo José Berges, quien advirtió oficialmente que una invasión brasileña al Uruguay sería considerada un acto de guerra contra Paraguay.
Según Nakayama, aquella advertencia fue ignorada por el gobierno imperial brasileño, al que atribuyó una política expansionista durante ese período histórico.
El legislador sostuvo que las declaraciones del mandatario brasileño simplifican un proceso histórico complejo y distorsionan los antecedentes que derivaron en la Guerra de la Triple Alianza.
¿Por qué también cuestionan al Gobierno de Santiago Peña?
Más allá del rechazo a Lula, buena parte del debate estuvo centrado en la ausencia de una respuesta oficial del Poder Ejecutivo.
Nakayama afirmó que el presidente Santiago Peña debió reaccionar «con fuerza y firmeza» inmediatamente después de las declaraciones del mandatario brasileño.
El senador aseguró que incluso legisladores del propio oficialismo esperaban un pronunciamiento de la Cancillería Nacional, considerando que las expresiones afectan un episodio central de la historia paraguaya y las relaciones bilaterales.
Como parte de su argumentación, mencionó además que Paraguay figura entre los países con mejores indicadores regionales de paz, mientras Brasil ocupa una posición inferior en los rankings internacionales.
¿Qué reclamos históricos volvieron al debate político?
El proyecto también reabrió un viejo reclamo paraguayo relacionado con la devolución de bienes históricos y trofeos de guerra.
Nakayama sostuvo que devolver estos objetos representa un gesto de reconciliación entre Estados y recordó que Paraguay restituyó un tanque a Bolivia tras la Guerra del Chaco.
También mencionó antecedentes de Argentina, que devolvió piezas históricas paraguayas, y de Uruguay, que restituyó trofeos de guerra y condonó parte de la deuda impuesta tras el conflicto del siglo XIX.
En ese contexto, afirmó que Brasil debería avanzar en la devolución de bienes históricos que permanecen en su poder.
¿Qué otras posturas surgieron durante el debate?
El senador José Oviedo, del movimiento Yo Creo, respaldó el proyecto y recordó algunos de los episodios más dramáticos de la Guerra de la Triple Alianza, como la Batalla de Acosta Ñu, donde murieron miles de niños paraguayos.
También hizo referencia a los hechos ocurridos en Valenzuela y Piribebuy, señalando que forman parte de los episodios más trágicos del conflicto.
Durante su intervención volvió a reclamar que Brasil reconozca las consecuencias humanas de la guerra y restituya bienes históricos paraguayos, entre ellos el Archivo Nacional y el Cañón Cristiano.
¿Qué impacto político puede tener esta controversia en la relación con Brasil?
Aunque el proyecto del Senado tiene carácter declarativo y no genera efectos jurídicos vinculantes, la iniciativa refleja el creciente consenso político en torno a la necesidad de una respuesta institucional frente a las declaraciones del presidente brasileño.
En paralelo, la Cámara de Diputados otorgó facultades a su Mesa Directiva para evaluar una posición oficial sobre el tema, lo que evidencia que la controversia ya trascendió el debate histórico y pasó a convertirse en un asunto de política exterior y relaciones bilaterales.
El episodio vuelve a poner sobre la mesa el papel de la diplomacia paraguaya en la defensa de los intereses nacionales y la importancia de preservar una narrativa histórica sustentada en documentos oficiales y antecedentes diplomáticos, en un momento en que Paraguay y Brasil mantienen una agenda estratégica marcada por negociaciones energéticas, comerciales y de integración regional.
Periodista Senior