spot_img
spot_imgspot_img
domingo, septiembre 25, 2022
15.7 C
Asunción

Para vos sí, para vos no

La eterna deuda de todo Gobierno Paraguayo es la salud para sus Ciudadanos, aquellos que deben encadenarse al Ministerio de Salud por un medicamento para su hija, llegar hasta una conferencia de prensa del Presidente para implorar medicamentos para su hermano, hacer polladas para pagar tratamientos, o vender sus bienes para viajar al exterior a operarse.

La Constitución Nacional, en sus Artículos 68 y 69, declara que el Estado protegerá y promoverá el derecho a la salud como fundamental, proveyendo las condiciones dentro de un Sistema Nacional de Salud, recursos, planes y políticas integradas al desarrollo social. Es un DERECHO de todos el acceso a la Salud Pública, pero esto es letra muerta.

¿Qué pasa cuando en tema Salud, un Ciudadano es importante y otro no? Uno consigue un beneficio, un PRIVILEGIO, el otro quizás muera.

Hace una días nos enteramos de un convenio del 2018 del Ministerio de Salud con IPS, para pacientes que necesiten un trasplante de médula ósea; desde esa fecha, 10 paraguayos fueron beneficiados con este convenio, que según denuncias dejó fuera a otros que debieron viajar, en su mayoría a Brasil, buscando el trasplante.

 

¿Por qué unos si y otros no?
Si bien este convenio en su inicio era para pacientes pediátricos o adultos mayores de escasos recursos, los artículos antes mencionados de la Constitución, hacen que el DERECHO sea para todos.

El problema es la distinción de categorías, cuando unos mueren esperando la burocracia de un sistema y otros tienen un rápido acceso, una aceleración de días nunca antes vista en nuestro Sistema Público de Salud, para conseguir el convenio de trasplante, que finalmente no será utilizado según familiares.

TODOS DEBERÍAMOS TENER ACCESO A LA SALUD, pero aquí NUESTRO DERECHO ES PRIVILEGIO DE UNA CASTA ACOMODADA.

Florencia Gismondi
Florencia Gismondi
Licenciada en Periodismo, Comunicadora, Conductora de TV y Radio. Amo el medioambiente, recicladora compulsiva. Madre 24/7, no duermo, pero intento que no se note.

Más del autor