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Memoria y edad

Uno de los aspectos que debemos tener en cuenta a medida que envejecemos no se trata solo de nuestra apariencia, dolores musculares, sino sobre todo el buen funcionamiento de nuestra mente.

La memoria es la facultad psíquica por medio de la cual se retiene y recuerda el pasado. Nos permite;

  • Comprender el mundo en el que vivimos.
  • Actualizar nuestras ideas, planes y habilidades en un mundo cambiante.
  • Recordar hechos, ideas, sensaciones, relaciones entre conceptos y todo tipo de estímulos que ocurrieron en el pasado.

También es clave  incluir en la discusión el aprendizaje. La memorización no solo implica desarrollar una capacidad dinámica o funcional con relación a la información que se maneja, sino también recuperar los conceptos y los conocimientos adquiridos, con independencia del tiempo transcurrido.

La persona con buena memoria tiende a ser reconocida y destacarse en cualquier grupo de personas desde el aula académica, el trabajo y cualquier círculo social con pasado común.Es fundamental para nuestra identidad y sociabilización. Nos permite reconocernos a nosotros mismos ya los que nos rodean. 

Con el tiempo en la vida es normal ir perdiendo habilidades físicas y mentales, lo que nos exige tener siempre en cuenta la importancia que tiene esta habilidad y fortalecerla y/o estimularla con ejercicios que sean útiles cómo la lectura, escritura, pintura, alimentación sana y actividad física.

Algunas medidas a tomar

Desde la universidad de Harvard nacen consejos que podemos tener en cuenta para avanzar en nuestras vidas con la seguridad de continuar con buena memoria.

El primer consejo es utilizar la visualización como herramienta para mejorar la memoria. Al crear imágenes mentales de lo que queremos recordar, fortalecemos las conexiones neuronales y facilitamos la retención de la información. Además, sugiere utilizar la imaginación y la creatividad al recordar, incorporando elementos extraños o sorprendentes para hacer que los recuerdos sean más vívidos y duraderos.

Otro consejo importante es personalizar los recuerdos, asociándolos con aspectos de nuestra propia vida e historia personal. Esto refuerza la conexión emocional con la información y facilita su almacenamiento en la memoria a largo plazo. Además, Lisa Genova, autora del best seller “Remember: The Science of Memory and the Art of Forgetting”resalta la importancia de buscar el drama en las experiencias, ya que los recuerdos emocionalmente cargados tienden a ser más memorables.

La práctica y la repetición son clave para fortalecer la memoria muscular y mejorar la ejecución de tareas físicas. De esta misma manera, el siguiente consejo es el uso de señales de recuperación, como olores específicos o momentos del día, puede ayudar a desencadenar recuerdos que de otra manera podrían estar olvidados. Todo esto es bueno saberlo antes que padezcamos sus consecuencias.

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