jueves, junio 11

Más de 37.500 bebés fueron inmunizados contra el virus respiratorio sincicial

Foto: Gentileza

La aplicación de 37.588 dosis fortalece la prevención pediátrica y busca reducir hospitalizaciones durante la temporada respiratoria.

Salud amplía la cobertura contra el VRS y apunta a reducir la presión hospitalaria durante el invierno

El Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSPyBS) informó que hasta el 9 de junio fueron aplicadas 37.588 dosis de Nirsevimab, alcanzando una cobertura del 94% en bebés nacidos durante la temporada de circulación del virus respiratorio sincicial (VRS). La estrategia busca disminuir los cuadros respiratorios graves en la primera infancia y reducir el impacto que las internaciones pediátricas generan cada año sobre la red hospitalaria pública.

¿Por qué el virus respiratorio sincicial representa un desafío para el sistema de salud?

El VRS constituye una de las principales causas de bronquiolitis y neumonía en lactantes, especialmente en menores de seis meses. Durante los meses de otoño e invierno, el aumento de casos suele traducirse en una mayor ocupación de camas pediátricas y una presión adicional sobre hospitales y servicios de urgencias.

Antes de la incorporación de esta estrategia preventiva, cientos de niños requerían hospitalización cada año por complicaciones asociadas al virus. Esto obligaba al sistema sanitario a destinar recursos humanos, equipamiento y presupuesto para responder a una demanda estacional recurrente.

La reducción de estos cuadros no solo tiene implicancias clínicas. También impacta en la planificación sanitaria, la disponibilidad de camas y la sostenibilidad financiera de los servicios públicos de salud.

¿Cómo funciona la protección con Nirsevimab?

La herramienta utilizada por el Ministerio es Nirsevimab, un anticuerpo monoclonal de acción prolongada que ofrece protección inmediata frente al virus respiratorio sincicial durante toda la temporada de circulación viral.

A diferencia de otros esquemas preventivos, la protección se logra mediante una única dosis intramuscular. Según los datos oficiales, la cobertura alcanzó el 94% en los niños nacidos durante la temporada y el 64% en la estrategia dirigida a lactantes nacidos desde el 1 de noviembre de 2025 hasta el inicio de la campaña.

Las autoridades sanitarias consideran que la expansión de esta cobertura permitirá reducir significativamente el riesgo de enfermedad grave, internaciones y complicaciones respiratorias asociadas al VRS.

¿Qué población está incluida en la estrategia nacional?

La campaña se concentra en grupos considerados de mayor vulnerabilidad frente al virus respiratorio sincicial.

Entre los beneficiarios se encuentran:

  • Niñas y niños nacidos entre noviembre de 2025 y julio de 2026.
  • Lactantes menores de 12 meses con factores de riesgo.
  • Prematuros y pacientes con enfermedad pulmonar crónica.
  • Niños con cardiopatías congénitas que cumplan criterios clínicos específicos.

La inmunización puede administrarse junto con las vacunas del calendario regular sin afectar su eficacia ni la respuesta inmunológica del paciente.

¿Qué evaluación realizan los especialistas sobre los resultados alcanzados?

La Sociedad Paraguaya de Pediatría (SPP) valoró los niveles de cobertura logrados hasta el momento y llamó a las familias a completar la protección de los niños que aún no recibieron la dosis correspondiente.

La presidenta de la entidad, Julia Acuña, recordó que las formas graves de la enfermedad pueden afectar incluso a bebés nacidos sanos y sin antecedentes clínicos de riesgo. Por ello, insistió en que la prevención continúa siendo la principal herramienta para evitar complicaciones durante los meses de mayor circulación viral.

La especialista también destacó que cada dosis aplicada representa una oportunidad de evitar hospitalizaciones, reducir riesgos clínicos y disminuir la carga asistencial sobre los servicios pediátricos.

¿Qué impacto puede tener esta cobertura sobre la red hospitalaria?

La evolución de la campaña será observada de cerca por las autoridades sanitarias debido a su potencial efecto sobre los indicadores de internación infantil durante el invierno.

Una disminución de casos graves permitiría optimizar recursos hospitalarios y mejorar la capacidad de respuesta frente a otras patologías respiratorias que también aumentan durante esta época del año. En términos de política pública, la estrategia constituye una herramienta de prevención que busca anticiparse a la demanda asistencial en lugar de actuar únicamente cuando aparecen los cuadros severos.

El comportamiento epidemiológico de las próximas semanas permitirá medir con mayor precisión el impacto real de la campaña sobre el sistema sanitario nacional.

¿Qué revela esta estrategia sobre la capacidad preventiva del sistema de salud?

La cobertura alcanzada refleja uno de los mayores esfuerzos recientes de inmunización focalizada en la primera infancia. Más allá de la cifra de dosis aplicadas, el desafío para las autoridades será consolidar mecanismos de prevención capaces de reducir la carga hospitalaria y mejorar los indicadores de salud infantil.

En un contexto donde las enfermedades respiratorias continúan siendo una de las principales causas de consulta e internación pediátrica, la capacidad del Estado para ampliar la cobertura, garantizar acceso territorial y sostener la disponibilidad de tratamientos preventivos será un factor clave para evaluar la eficacia de las políticas públicas de salud durante los próximos años.