EL FUTBOL Y LA UNIDAD
El seleccionado mayor de fútbol retorna a las competencias más importantes y más trascendentes en términos de la práctica de este deporte inventado por los ingleses, que siempre ganan los alemanes como decía un futbolista de ese último país. Paraguay retorna después de 16 años y hay todo un sentimiento de alegría, de algarabía y también de fraternidad que tendría que proyectarse en todas las actividades cotidianas más allá del mundial.
¿Y qué es esa palabra tan extraña para nuestro carácter en tiempos normales, habituales, rutinarios, que es la palabra unidad? Creo que en este momento hay eso, entendiendo que, en la práctica de este deporte, todos independientemente de las visiones que tengamos sobre política, sobre economía y sobre sociedad, que seamos pobres o ricos, nos reunimos en torno a una ilusión que es la de salir bien de una práctica deportiva de 90 minutos de duración en un estadio de fútbol. Más de 6.000 paraguayos se trasladaron con destino a la costa oeste norteamericana en medio de una situación también conflictiva en ese país, no sólo con sus vecinos sino más allá de las costas territoriales norteamericanas. Con todo, hay un espíritu de fiesta, de optimismo, de algarabía, de entusiasmo.
Y esperemos sólo que la idea de la unidad tan proclamada en todo tipo de eventos como estos se sostenga en el tiempo, especialmente en las grandes cosas en las que importan que estemos unidos para derrotarla, especialmente las cuestiones que tienen que ver con la ignorancia, el fanatismo y la tendencia divisiva que tenemos los paraguayos.
JUECES QUE NO QUIEREN SER LIBRES
. Una ministra de corte, la doctora Llanes, les ha dicho a los nuevos jueces que tienen que huir de las presiones mediáticas.
En realidad, los que tendría que haberle dicho esta ministra de corte, que votó en contra de Katia González argumentando lo argumentable, que a los que tendría que temer verdaderamente un magistrado es a los políticos, que muchas veces son los que les pusieron en el cargo y los que demandan que una cuestión injusta tenga la bendición de cada uno de ellos. El problema de la justicia es la incapacidad e inhabilidad de nuestros jueces a ser independientes y autónomos. Muchos de ellos ni quieren, y que es una perfecta coartada para cuando le digan que no fueron capaces de actuar en justicia, digan que las condiciones políticas no les permitieron.
Eso termina culpando siempre al consejo de la magistratura, que es donde se inició todo para que alcanzaran el cargo de magistrado o el jurado de enjuiciamiento de magistrados, que es una espada de Damocles, que está sobre la cabeza de cada uno de ellos amenazando sus decisiones judiciales. La doctora Ana Carolina Llanes tendría que haberle dicho de quienes debería temer la sociedad es de nosotros mismos, especialmente porque no queremos ser libres, independientes ni autónomos.
SIGUEN LAS MALAS PRÁCTICAS MEDICAS
Las cuestiones que tienen que ver con la medicina tendrían que tener una atención mucho mayor que la que tenemos ahora.
Hay de nuevo un nuevo escándalo en el hospital Ingavi del IPS porque operaron de una mama equivocada a una paciente. Eso se suma a aquel que perdió una pierna equivocada en un quirófano del IPS central. Estas cuestiones tendrían que redoblar las capacidades de atención médica, especialmente conociendo que hay 45,000 estudiantes de medicina en este momento en muchas universidades que no tienen el rigor, la preparación ni los estudios requeridos para casos de este tipo.
Muchos de estos casos vamos a ver multiplicados a partir de este momento debido a la falta de preparación adecuada y de capacidad de nuestros médicos encargados de nuestras vidas. El estado tendría que encontrar un mecanismo que redoble los controles para habilitar a alguien el ejercicio de la medicina. Aquel que no ha tenido la preparación adecuada no tendría que ni mirar a un paciente por los riesgos que supone el colocarse en manos de estos facultativos.
Otro mecanismo es que realmente con la tecnología disponible uno tenga el completo currículum de cada persona que pretende ser el médico de uno, de manera tal a saber en manos de quién estamos cuando llevamos nuestros cuerpos, nuestras dolencias y nuestras vidas en sus manos

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
