El término épico, del latín epĭcus, se refiere a aquello perteneciente o relativo a la epopeya o a la poesía heroica. Este género poético presenta hechos legendarios o ficticios que se desarrollan en un tiempo y espacio determinados. Este género existe desde la Antigüedad más remota, con orígenes orales que se remontan a más de 4000 años (hacia el 2500 a. C. – 2000 a. C.) y los primeros testimonios escritos conservados entre los siglos XXI a. C. y XVIII a. C.
Cualquier logro alcanzado en cualquier momento y lugar no puede ser considerado una épica porque para eso debe reunir una serie de elementos estructurales, temáticos y estilísticos concretos. Desde el tiempo en que nacieron los primeros poemas o narraciones épicas que hasta ahora el ser humano ha conseguido llegar a conquistas importantes no solo desde el campo deportivo, artístico, intelectual, científico o financiero, sino también político, no solo destacando cosas malas desde un campo que no luce muy atractivo para algunos que incomoda la exagerada corrupción, mal comportamiento o actitud que existe allí.
Y algunas veces cómo el domingo 25 de octubre desde la política se demostró que también se dan épicas destacables; cómo la victoria presidencial por 4ta vez de Luis Inacio Lula Da Silva de 81 años. Y de acuerdo a su forma de encarar este difícil compromiso, puede terminar su periodo presidencial en el 2030.
Son 4 años de presidir el importante país sudamericano de 8,514,215 kilómetros cuadrados y 221,36 millones de habitantes que no se inclinaron en su totalidad hacia el actual presidente, algunos optaron por el senador de 45 años Flavio Bolsonaro, que fue la opción por la que muchos brasileños optaron, más no alcanzó la victoria cómo lo hizo el “viejo”. Lula por cuarta vez presidirá dirigirá y administrará las necesidades que tenga el brasileño que tiene las mejores expectativas del nuevo gobierno para su país y el mundo donde se encuentran muchos brasileños hablando portugués, riendo e iluminando sus entornos con su «jeito” o forma de ser. Una epopeya
Una forma que se puede amoldar a lo que alcance o no el presidente pernambucano “mayor de edad”, que demostró que el tiempo de vida es solo una cifra cómo nuestra estatura, peso, talle o cualquier cifra que hoy día preocupa mucho a algunas personas, no existen imposibles en la mente de cualquiera que se atreva a enfrentar con valentía cualquier desafío y al concluir el mismo de la mejor forma, enseñar que lo único imposible o muy complejo que tenemos para enfrentar no está en nuestras necesidades, capacidad intelectual o física sino en el espíritu que demostremos antes, durante y después de cada reto que tengamos en la vida.
De alguna forma para algunos ya es una épica la de Lula que ya logró superar los 80 años y vive sin mucha asistencia o dependencia de personas cosas, herramientas lo que le sirva para existir sin drama alguno. No sé qué significa llegar a esa edad o superarla, más lo que ocurrió el domingo me enseña que no existen imposibles no solo para brasileños, sudamericanos o latinoamericanos sino para cualquiera que sea o se sienta mayor de edad.

Licenciado en Ciencias Políticas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicación o intereses particulares
