martes, febrero 27, 2024
28.7 C
Asunción
InicioSin categoríaEl verde de Asunción se destiñe

El verde de Asunción se destiñe

Categoría

Fecha

En los últimos años los paraguayos hemos sido testigos de auténticos crímenes contra el medioambiente. Daños irreversibles que fueron perpetrados en pos del desarrollo y que han quedados impunes hasta la actualidad, han dejado cicatrices eternas en múltiples paisajes donde antes permanecía inmutable la naturaleza.

ASUNCIÓN CAPITAL VERDE

En 2014 la ciudad de Asunción fue declarada “Capital Verde de Iberoamérica 2015”, por unanimidad en el marco de la XVI Asamblea Plenaria de la Unión de Ciudades Capitales Iberoamericanas (UCCI). Sin embargo, en la capital del país se concentran varias obras que atentan o atentaron contra el medioambiente.

Parques, bahías, incluso zonas que fueron declaradas por ley como áreas silvestres protegidas no han podido salvarse del “progreso” que busca a toda costa condenar a muerte a estos pocos lugares cuyo número parece estar irremediablemente destinado a descender conforme pasen los años.

Las autoridades del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), parecen empecinadas en evadir como sea, cargar con la mochila de “desarrollo sostenible”, ya que en muchos casos que vemos a continuación es claro que no existe el compromiso de crecer en infraestructura con una mirada de conciencia ambiental.

VIADUCTO BOTÁNICO

Este proyecto ya cuenta con la aprobación de la Junta Municipal de Asunción (JMA) y el mismo consiste en la construcción de dos viaductos sobre la avenida Primer Presidente. Uno de estos pasos a desnivel afectará 1,6 hectáreas de la parte frontal del Jardín Botánico y Zoológico de Asunción (JBZA). Debido a esto el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) decidió ceder 31 hectáreas del Ministerio de Defensa al predio de Botánico en compensación. También prometió trasplantar 157 árboles, pero según expertos solo el 45% podrá sobrevivir.

AVENIDA COSTANERA

Las obras de la avenida Costanera que ya fueron culminadas en su primera etapa afectaron de manera irreversible el ecosistema de la Bahía de Asunción, que había sido declarado por Ley de la Nación como un área silvestre protegida. Las tareas de refulado con arena de la Bahía que se llevaron a cabo para la construcción del asfaltado afectaron el área de mayor importancia y dónde todos los años llegaban diversas especies de aves migratorias, provenientes del norte. La organización Guyra Paraguay había denunciado el hecho que fue desmentido por el MOPC.

LAGUNAS DE ATENUACIÓN

Debido a las grandes inundaciones que padecen los pobladores de las ciudades de Limpio y Mariano R. Alonso por las crecidas del arroyo Itay en días de lluvia, el MOPC proyectó construir un sistema de lagunas de retención en el predio del Parque Guasú Metropolitano. Varios grupos ambientalistas se levantaron contra el proyecto, ya que sostenían que las obras dañarían de manera irreparable el medioambiente en la zona. Finalmente el proyecto fue rechazado por la Contraloría General de la República (CGR) que consideró que se afectaba “el ecosistema natural”.

UNIVERSIDAD TAIWÁN

Un grupo de ciudadanos nucleados en el Movimiento Salvemos al Parque Guasú denunció el proyecto para la construcción de la Universidad Taiwán, que pretende ubicarse en el predio del Parque Guasú. Afirmaron que la zona es un área silvestre protegida declarada por ley con la categoría de reserva ecológica. Los ciudadanos habían alertado en su momento que ya había máquinas en pista dentro del parque. No obstante, las autoridades de la casa de estudios afirmaron que se cumplen con todas las leyes en la construcción. El proyecto sigue en pie.

Las cifras

De 12 urbes latinas, Asunción tuvo las más bajas puntuaciones sobre reciclaje.
27% de la superficie paraguaya es área protegida.
15 Parques nacionales son protegidos exclusivamente por el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades).

Equipo Periodistico
Equipo Periodistico
Equipo de Periodistas del Diario El Independiente. Expertos en Historias urbanas. Yeruti Salcedo, John Walter Ferrari, Víctor Ortiz.
Artículo anteriorLos privilegios no se tocan
Artículo siguienteUn negocio hecho a oscuras