Si me preguntaran… ¿Felix, cual consideras el cuento de horror mas realista de la
literatura? Primero que nada, me detendría a pensar en esos relatos que con tan poco
dicen mucho, tanto así que, en un breve periodo de lectura, dejan una marca para toda
la vida. Esos cuentos y relatos existen y en mi opinión, el que mas se acerca a la
realidad, en una situación por la que cualquiera podría pasar, se trata de El barril de
amontillado.
Escrito por el célebre autor de narraciones oscuras y policiacas, el señor Edgar Alan
Poe. Apenas inicia el texto y cita… “Lo mejor que pude había soportado las mil bromas
de Fortunato. Pero cuando llegó el insulto, juré vengarme”. Como se puede entender,
se relata sobre una fría venganza que el personaje de Montresor, el protagonista
narrador, quiere llevar a cabo, para ello averigua flancos por donde atacar a Fortunato
y descubre su gusto por los vinos, por lo que entonces pretende engañarlo diciéndole
que no sabe si un barril de vino que compró es de amontillado.
Desde ese punto, victimario y victima parten hacia el lugar donde se sellará el destino.
Con solo dos personajes, y un contexto que nos sitúa en plena locura del carnaval
veneciano. Poe nos regala un final que no deja a nadie indiferente. Durante años
intenté intuir la verdadera razón por la que Montresor quiere acabar con alguien quien,
a primera vista, parece alegre y hasta reciproco con las dudas de sus amigos, ya que
Poe no explica cuál fue el insulto. Volví a leer las siete páginas del texto y me di cuenta
de detalles que en otros tiempos fueron esquivos.
En pocas palabras, las bromas e insultos vendrían a ser que Fortunato se volvió un
hombre mucho mas exitoso y acaudalado que Montresor. Mientras uno ascendía en la
sociedad, el otro se extinguía cada vez más rápido. Es entonces cuando me resulta
imposible no pensar en lo siguiente ¿A cuanta gente como Montresor y Fortunato
tenemos a nuestro alrededor? ¿Dónde y en que contexto los podríamos encontrar? Se
muy bien que algunos les parecerá exagerado, pero es un caso que quizá la mayoría
ha experimentado.
Una de esas experiencias sería sin duda alguna el ámbito laboral. En donde puede
que muchos, pero no todos, sean igual de hostiles que Montresor. Hipócritas que dicen
querer verte feliz, saludable y millonario, pero no más que ellos. Esa gente abunda en
todos lados, pero es en el marco de esa competencia laboral en la que muchos no son
profesionales y toman cualquier cosa que consideren un error como un ataque
personal. Lo que se podría hacer para evitar a gente así son dos alternativas, una es
huir, la otra es el enfrentamiento, uno deberá elegir como actuar ante lo que podríamos
denominar “envidiosos seriales”, la buena noticia es que a todos se los puede vencer.

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
