Desde que nacemos lo que preocupa a los médicos o el equipo de personas asistiendo un parto es que el recién nacido respire, por eso antes cuando se sacaba al niño/a del vientre de la madre se le daba una palmada por sus glúteos para que responda, se despierte e interactúe con el mundo luego de los meses viviendo y desarrollándose allí dentro.
Cuando el bebe se encontraba en el vientre de la madre respiraba el oxígeno de su progenitora y se alimentaba con su comida y bebidas, elementos que las embarazadas deben tener cuidado con lo que elijan para consumir que no las perjudique ni al ser humano que tengan dentro. Uno que una vez terminado los nueve meses y haber sido expulsado al planeta deberá seguir inhalando y exhalando oxígeno, en lo posible libre de contaminantes y agradables aromas.
Tómese unos nanosegundos, respire profundo y luego note la diferencia de lo que y cómo piensa. Antes en la “terapia cognitiva” me hacían practicar la respiración y luego me decían que cuestione mis ideas, por qué o para qué un pensamiento en particular llegó en ese momento. Algo que no entendía bien su función, más una vez en casa, con la familia y/o amigos discutiendo sobre temas intensos o ligeros, noté la importancia de respirar profundo. No es difícil el ver, escuchar o sentir algo, para quienes se encuentren con salud y no necesitan de audífonos, anteojos o traqueotomía para oír, observar o respirar adecuadamente.
Aprendizajes de la vida
Desde que abandoné la terapia intensiva luego del grave accidente e intervenciones médicas, utilizar traqueotomía para respirar y sonda nasogástrica para alimentarme y me quitaron esas importantes herramientas, agradezco la oportunidad de inhalar y exhalar por la nariz para oxigenar mi cuerpo que no necesita solo de vestimenta, alimentos y bebidas para existir sino de oxígeno porque las células necesitan combinarlo con los nutrientes para producir la energía (ATP),
Todo es lo que permite que el cuerpo funcione, desde el movimiento hasta las funciones cerebrales, entre otras funciones que logra el oxígeno en el organismo, cómo fuera del mismo, por eso se insiste mucho en tener el medioambiente libre de polución o elementos que intoxiquen la respiración de cualquier ser vivo.
Debemos no solo atender nuestra salud sino la de quienes nos acompañen en el hogar, vecindario, trabajo o donde existamos con otras personas que también tragan, ven, escuchan y respiran, eso les sirve para emplear bien sus habilidades en o con quienes estén. Sin darnos cuenta ni medirlo el oxígeno es clave para la vida y para mejorar su calidad. Podemos mejorarlo y con la respiración mejorar nuestra capacidad de interacción.

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
