martes, junio 2

MOPC fija primera tarifa eléctrica para transporte público y habilita inversión privada en buses eléctricos

Foto: MOPC

La nueva tarifa eléctrica busca atraer inversión privada y acelerar la modernización sostenible del transporte público metropolitano.

El Viceministerio de Transporte, dependiente del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), oficializó la primera tarifa eléctrica para el transporte público de pasajeros, fijada en G. 6.100, una medida que habilita la incorporación de 40 nuevos buses eléctricos mediante inversión privada. La decisión representa un paso relevante para la modernización de la movilidad urbana y la diversificación de la flota metropolitana sin modificar el costo actual del pasaje para los usuarios.

La electromovilidad deja de depender exclusivamente de la cooperación internacional

La definición de una tarifa específica para unidades eléctricas marca un nuevo capítulo en la estrategia de transformación del transporte público paraguayo. Hasta ahora, la incorporación de este tipo de vehículos estuvo asociada principalmente a programas de cooperación internacional, como la donación de buses eléctricos realizada por Taiwán.

Con la nueva estructura tarifaria, el Gobierno busca generar condiciones económicas que permitan la participación directa del sector privado en proyectos de electromovilidad. El esquema pretende reducir las barreras de ingreso para nuevos operadores interesados en invertir en tecnologías de transporte con menores emisiones y menores costos operativos de largo plazo.

La medida también constituye una señal regulatoria para el mercado. La ausencia de una tarifa diferenciada era uno de los factores que dificultaba la evaluación financiera de proyectos vinculados a la movilidad eléctrica dentro del sistema de transporte metropolitano.

Inversión privada y modernización del sistema metropolitano

La nueva tarifa permitirá avanzar con la incorporación de 40 buses eléctricos a través de la empresa Ñandutí, una de las primeras apuestas privadas vinculadas a este modelo de transporte en Paraguay.

Según explicó el viceministro de Transporte, Emiliano Fernández, la medida busca promover una flota más eficiente desde el punto de vista ambiental y operativo. Las nuevas unidades ofrecen beneficios asociados a la reducción de emisiones contaminantes, disminución de ruido urbano y mejoras en la experiencia de viaje mediante sistemas de climatización y mayor confort para los pasajeros.

Desde una perspectiva económica, la apertura a la inversión privada reduce la dependencia exclusiva de recursos públicos para impulsar la modernización del transporte. Asimismo, genera un marco más previsible para futuros proyectos vinculados a infraestructura energética, movilidad urbana y sostenibilidad.

La iniciativa se alinea además con tendencias regionales donde diversas ciudades avanzan hacia esquemas de transporte de bajas emisiones como parte de sus compromisos ambientales y de planificación urbana.

El desafío de mantener la tarifa social para los usuarios

Uno de los elementos destacados por las autoridades es que la implementación de la nueva tarifa eléctrica no tendrá un impacto inmediato sobre el costo del pasaje.

Aunque la tarifa técnica para las unidades eléctricas fue establecida en G. 6.100, el precio que seguirá abonando el pasajero permanecerá en G. 3.400, manteniendo el esquema vigente para el transporte convencional.

Este aspecto resulta relevante en un contexto donde el transporte público continúa siendo uno de los principales servicios utilizados por trabajadores, estudiantes y usuarios del área metropolitana de Asunción. La preservación de una tarifa accesible busca evitar que el proceso de modernización tecnológica genere costos adicionales para los ciudadanos.

Sin embargo, la sostenibilidad financiera del sistema seguirá siendo uno de los principales desafíos para las autoridades, especialmente ante futuras expansiones de la flota eléctrica y las necesidades de infraestructura asociadas a la recarga y mantenimiento de las unidades.

El Consejo Asesor gana protagonismo en la discusión del transporte

La presentación de la nueva tarifa se realizó durante una sesión del Consejo Asesor de Transporte Público de Pasajeros del Área Metropolitana de Asunción, un espacio que reúne a actores públicos, privados y representantes de usuarios.

La participación de organizaciones como Opama, empresas operadoras y entidades de la sociedad civil refleja una estrategia de gobernanza más amplia para abordar los problemas estructurales del transporte público. Durante la reunión, la representante de Opama, Griselda Yúdice, destacó la apertura al diálogo impulsada por las autoridades y valoró los avances hacia un sistema más moderno.

El Consejo está integrado por representantes del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), el Ministerio de Industria y Comercio (MIC), la Secretaría de Defensa del Consumidor (Sedeco), gobiernos locales, universidades, organizaciones de usuarios y actores empresariales.

La existencia de este mecanismo de consulta busca fortalecer la transparencia en la toma de decisiones y facilitar la construcción de consensos en torno a políticas públicas que impactan directamente sobre millones de desplazamientos cada año en el área metropolitana.

La transición energética entra al debate de competitividad urbana

La incorporación de buses eléctricos trasciende el ámbito del transporte y se vincula con una discusión más amplia sobre infraestructura, sostenibilidad y competitividad urbana.

Paraguay dispone de una ventaja comparativa relevante gracias a su matriz energética basada mayoritariamente en fuentes renovables provenientes de las hidroeléctricas binacionales. La electrificación gradual del transporte podría convertirse en una herramienta para aprovechar ese potencial energético dentro del mercado interno.

La consolidación de proyectos de electromovilidad también será observada por inversionistas, organismos multilaterales y sectores productivos que analizan la capacidad del país para avanzar hacia modelos de desarrollo urbano más sostenibles. En ese contexto, la nueva tarifa eléctrica representa no solo una medida regulatoria para el transporte público, sino también una señal sobre la dirección que busca adoptar Paraguay en materia de transición energética y modernización de servicios públicos.