lunes, junio 8

EJERCICIOS FÍSICOS Y RENDIMIENTO ACADÉMICO

A veces creemos que no existe una relación entre mover el cuerpo y la enseñanza o aprendizaje, más ahora estudios muestran que los adolescentes que practican actividades físicas regularmente presentan mayor disciplina y rendimiento académico, la evidencia sugiere que moverse con frecuencia puede ayudar a que muchos adolescentes se ordenen más, sostengan mejor el esfuerzo y rindan mejor en la escuela. 

Algo complejo de entender quizá para personas mayores de edad que eran corregidas si se movían mucho o corregían a los menores inquietos, porque con ese ritmo no lograban enseñarnos lecciones de vida o académicas en nuestro hogar, la escuela o colegio.

Se descubrió que “hacer deporte”: es entrenar una forma de sostenerse en la misma vida.

Hallazgos sorprendentes

Los autores y los grupos de investigación más influyentes que han demostrado científicamente este vínculo se dividen en diferentes enfoques son:

1. El pionero de la neurociencia: Charles Hillman

El Dr. Charles Hillman (de la Universidad de Northeastern, anteriormente en la Universidad de Illinois) es probablemente el referente más citado en este campo.

  • Su aporte: A través de estudios de neuroimagen y electroencefalogramas, demostró que una sesión de tan solo 20 minutos de caminata a ritmo moderado incrementa drásticamente la actividad cerebral, la atención y el control ejecutivo en los niños, lo que se traduce directamente en mejores resultados en exámenes de matemáticas y lectura.

2. El proyecto a gran escala: Dr. Terry Dwyer

A nivel epidemiológico y de salud pública, el investigador australiano Terry Dwyer lideró algunos de los primeros estudios masivos a largo plazo (desde las décadas de 1980 y 2000).

  • Su aporte: Siguiendo a miles de escolares, el equipo de Dwyer demostró de forma estadística que las escuelas que dedicaban más tiempo a la educación física y al ejercicio aeróbico vigoroso no reducían sus notas, sino que sus alumnos obtenían un rendimiento académico significativamente mayor en comparación con las escuelas más sedentarias.

3. El estudio FITKids (Universidad de Illinois)

Dirigido también por investigadores como Charles Hillman y Darrell Castelli, este ensayo clínico controlado evaluó el impacto de un programa de ejercicio físico después de la escuela durante un año escolar completo. Los resultados confirmaron mejoras notables en la flexibilidad cognitiva (capacidad de retener información y alternar entre tareas) y en la aptitud física de los participantes.

Mover el cuerpo provoca un impacto biológico inmediato y profundo en la estructura y el funcionamiento del cerebro. Cuando hace ejercicio, no solo entrena sus músculos, sino que modifica la química cerebral para optimizar el aprendizaje. Si tiene hijos o queda responsable de menores de edad tenga en cuenta este consejo y dé actividades físicas a los menores de edad no solo para que fortalezcan su cuerpo o luzcan atractivos sino para que su mente y cerebro funcionen adecuadamente