sábado, junio 15, 2024
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La lucha por lucir bien

El día de hoy he despertado algo incómodo se preguntarán por qué, es sencillo Pensé en hacerlo en paz más me encontré con la verdad de tener un ruido fuera de casa no era cualquier ruido, sino se trataba de “música” a un volumen ensordecedor, una experiencia nada nueva para los que habitamos esta tierra. una cargada de juventud que parece no oír o no quiere escuchar bien y necesita casi siempre tener a un volumen elevado la melodía que quiere de compañía, Experiencias que son habituales los fines de semana o ese tiempo destinado para el descanso del trabajo.

La rutina diaria y todo lo que pueda deteriorar los sentidos que usamos para absorber información, conocimiento y todo lo que nos sirva para mejorar, beneficiar o perfeccionar algo que lo que afecte el oído o la vista por la intensidad de decibeles o la fuerza de la proyección de cualquier imagen que observemos puede afectar o deteriorar nuestra mente y la de nuestro entorno. 

Que debe tener paz y calma y no lo que le cause daño, averías o problemas que puedan terminar contra sí mismos o el mismo entorno que “escuchó” melodías que pueden ser bien percibidas a un volumen normal porque suponemos que no todos gustan de magnitudes elevadas o tendrían dificultades para oír bien.

Al desubicarse en un comentario en una reunión social un conocido me dice; Iñaki y si tomas un ubicatol?, que por eso pregunto ¿qué es eso? y me responden que es para ubicarse en el espacio,tiempo y entorno en el que esté en un momento determinado.

Es jueves 31 de Agosto, se acaba el mes y semana de trabajo, estudio o lo que hagamos habitualmente en nuestras semanas, que imagino son actividades que no deterioran, destruyen o estropean vidas o estados de salud sino los preservan y/o mejoran para lograr empezar y terminar bien los meses, semanas y años en nuestras vidas, para lograr continuar el viaje de la existencia no con fallas, detrimento o lo que no sirva para seguir en orden nuestro vivir hoy aquí. El único lugar que tenemos para continuar descansando, despertar, asearse, desayunar, trabajar y volver a relajarnos.

Rutina difícil de hacer con incómodos hábitos de vecinos o personas que acostumbran a deambular con vehículos o discotecas ambulantes, que tienen cómo objetivo principal hacer lucir cómo se ven y aturdir a quienes tenemos la desgracia de despertar con incómodos y desubicados vehículos que son muy buenos en averiar sentidos que son importantes para poder seguir trabajando, estudiando o relacionarse en forma con otras personas.

Que esperan tener respuestas o fuertes cómo lo que oímos de la calle sino relacionadas a las preguntas a un volumen regular o normal sin distorsionar o mutar a mal la mente de otras personas que desean tener días sanos y sin distorsiones o molestias que puedan alterar los mensajes o los sentidos que deben funcionar bien para nuestro bien y el de nuestro entorno.

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