Historias paralelas
Por Cristian Nielsen
Para qué voy a andar con vueltas. Los pavotes púberes como yo -tenía 13 años- andábamos pescando un lugar para ver en el cine Victoria la historia de Sissi, la provincianita bávara destinada a casarse con el majestuoso emperador de Austria. Así decía el afiche de la película que mostraba, además, la deslumbrante imagen de Rommy Schneider, en agfacolor y techniscope.
La habían estrenado en 1961, que para haber sido filmada en 1955, era un buen hándicap como novedad cinematográfica en Asunción.
No voy a contar la película por razones obvias. Era un catálogo de romances almibarados con un ambiente de serenidad y complacencia por lo visto muy necesario para una Alemania que hacía poco había salido del infierno de la II Guerra Mundial.
Lo cierto es que ni la vid...