Siete consejos para que el político controle su lengua
Mida sus palabras. Las palabras de un político con poder no son palabras comunes. Menos inofensivas. Tienen un peso específico y producen consecuencias. El político debe cuidar lo que dice. Muchas carreras políticas han terminado con una frase que no se midió. Que se dijo con ligereza. El arte de la política también es medir lo que se dice. Saber que nadie escapa a un error verbal. A una expresión torpe o un chiste imprudente.
No hable de más. Uno de los vicios favoritos del político, es el hablar abundante. La grandilocuencia. El pensar que es un placer ser escuchado por los atormentados oídos ajenos. El político siente miedo por la brevedad. Se siente culpable por hablar poco. Por eso repite. Por eso vuelve al tema una y otra vez, y ahí es donde acecha el error. La frase que hunde. El...