
El Fondo de Población de las Naciones Unidas en Paraguay (UNFPA) propició un conversatorio entre integrantes de su Consejo Consultivo Adolescente y Joven y el doctor Felipe Paullier, en el marco de su visita oficial al país.
La actividad reunió a jóvenes de distintos territorios y sectores sociales, quienes compartieron experiencias, preocupaciones y propuestas vinculadas a educación, salud, empleo, vivienda y participación juvenil.
El encuentro estuvo encabezado por Hanny Cueva-Beteta y Rocío Galiano Marés. Durante la apertura, Cueva-Beteta destacó la importancia de promover espacios de escucha activa y participación significativa para las juventudes, reconociendo su papel en la construcción de sociedades más inclusivas y sostenibles.
Por su parte, Galiano Marés presentó el trabajo impulsado por el Consejo Consultivo Adolescente y Joven del UNFPA, resaltando la diversidad de sus integrantes y su incidencia en políticas públicas relacionadas con juventudes, salud, educación y derechos.
En su intervención, Paullier remarcó la necesidad de reconocer a las juventudes “como agentes y no solamente como receptores”, reafirmando el compromiso de las Naciones Unidas con la promoción de la participación juvenil en los espacios de toma de decisiones.
Durante el conversatorio, jóvenes representantes expusieron distintas problemáticas que afectan a sus comunidades.
Daysi Hume, dirigente universitaria y activista feminista, expresó preocupación por las limitaciones existentes en el abordaje de temas vinculados a igualdad y educación, señalando las dificultades que enfrentan adolescentes y jóvenes para acceder a información integral y espacios seguros de participación.
En tanto, Chiki Cardozo, militante por el derecho a la vivienda y residente del Bañado Sur, cuestionó las condiciones de precariedad que afectan a gran parte de las juventudes paraguayas. “Se nos ofrece únicamente como mano de obra barata”, afirmó, al advertir sobre la falta de oportunidades laborales y educativas que impulsa la migración juvenil.
Desde el departamento de San Pedro, Matías Mendieta, defensor de los derechos de las personas con VIH, puso énfasis en las brechas de acceso a servicios básicos, especialmente en salud, que afectan a jóvenes del interior del país.
También participaron Jennifer Ayala, joven indígena del pueblo Mbya Guaraní, quien relató las dificultades de acceso a oportunidades educativas y laborales para las juventudes indígenas; Ana Villasboa, activista por los derechos sexuales y reproductivos de Encarnación, quien insistió en la necesidad de descentralizar las políticas públicas; y Ulises Maciel, líder juvenil que describió la realidad de jóvenes de barrios vulnerables marcados por el limitado acceso a educación y el impacto de las adicciones.
Asimismo, Mercedes Montiel, estudiante de Medicina y activista juvenil, manifestó preocupación por la precarización laboral y las dificultades de acceso a servicios de salud mental, subrayando la necesidad de ampliar la atención psicológica para jóvenes.
Por su parte, Claudia Neumann reflexionó sobre el contexto social y político que afecta la participación juvenil y el trabajo de organizaciones sociales. Alertó sobre “una crisis de esperanza” entre las juventudes y remarcó la importancia de sostener espacios de diálogo y construcción colectiva.
Al cierre del encuentro, Paullier destacó el rol de las Naciones Unidas en la promoción y protección de los derechos humanos y señaló que temas como salud mental, bienestar, financiamiento y participación deben seguir ocupando un lugar prioritario en las agendas juveniles.
La jornada concluyó con un llamado a fortalecer la articulación entre juventudes, Estado, sociedad civil y organismos internacionales, reafirmando el compromiso de las Naciones Unidas y del UNFPA con la participación activa de adolescentes y jóvenes en el desarrollo sostenible del país.
Periodista Senior