Lágrimas hasta en rivales tras despedida de Federer
La despedida que el deporte no quería que llegase y para la que el tenis no estaba preparado aterrizó como un mazazo emocional sobre el suizo, Roger Federer y todo aquel que haya disfrutado con este deporte. El suizo se fue, se despidió, el maestro colgó la raqueta y dejó huérfano al tenis. Nunca habrá otro como él.
Con Novak Djokovic aconsejándoles en los cambios, con las lágrimas de Lynette, la madre de Federer, con la mirada de Rod Laver en la grada, la ayuda de Stefan Edberg y con el último toque de magia del mago de Basilea, el telón se bajó para la obra de arte que comenzó cuando en Basilea alguien decidió que el pequeño Federer empuñase una raqueta.
El suizo se despidió del tenis en una de las casas que ha ido dejando a lo largo de sus 24 años de carrera, esa en la que conquis...