Basilio Bachi Núñez planteó a Horacio Cartes liderar la lista colorada al Senado en 2028, mientras el expresidente pidió tiempo para responder.
El presidente del Congreso Nacional, Basilio “Bachi” Núñez, propuso al líder de la ANR, Horacio Cartes, encabezar la Lista 1 para el Senado en las elecciones de 2028. El expresidente respondió que está “a disposición del Partido Colorado”, aunque solicitó tiempo antes de confirmar su decisión. El planteamiento reabre además el debate sobre su frustrado juramento como senador en 2018.
Bachi Núñez pone a Cartes al frente de la estrategia colorada
Durante una reunión de coordinación de la Lista 1, Núñez relató que planteó a Horacio Cartes la posibilidad de encabezar inicialmente la lista del movimiento Honor Colorado y posteriormente la candidatura del Partido Colorado para el Senado.
El titular del Congreso señaló que considera favorable la respuesta del expresidente, aunque aclaró que Cartes todavía no confirmó formalmente si aceptará la candidatura. Según Núñez, el líder colorado pidió tiempo para tomar una decisión.
La propuesta coloca nuevamente a Cartes en el centro de la estrategia electoral del oficialismo de cara a las elecciones generales de 2028, en un escenario en el que el Partido Colorado deberá definir sus candidaturas para el Congreso y la Presidencia.
Núñez sostuvo que la eventual candidatura de Cartes responde también a la influencia política que, según sus afirmaciones, mantiene dentro del Partido Colorado.
“Donde el partido necesite, yo voy a estar”
La respuesta que Núñez atribuyó a Cartes fue: “Soy una persona a disposición del Partido Colorado, donde el partido necesite yo voy a estar”.
El presidente del Congreso interpretó esa declaración como una disposición favorable a participar nuevamente de una elección, aunque insistió en que todavía debe existir una confirmación oficial.
El eventual retorno electoral de Cartes tendría una relevancia particular debido a su antecedente como candidato al Senado en 2018. En aquellas elecciones fue electo y proclamado, pero finalmente no llegó a jurar como senador activo.
Núñez volvió a cuestionar aquella decisión y sostuvo que se había vulnerado la voluntad de más de 500.000 electores que habían votado por Cartes. Su argumento apunta a que el expresidente había sido habilitado para competir y posteriormente proclamado por la Justicia Electoral.
El antecedente de 2018 vuelve al centro del debate
El planteamiento de Núñez recupera una disputa institucional que marcó la transición entre el gobierno de Cartes y el de Mario Abdo Benítez.
En 2018, Cartes resultó electo como senador, pero el Senado no permitió que asumiera el cargo. Una situación similar ocurrió con el expresidente Nicanor Duarte Frutos, quien también había sido electo para ocupar una banca.
Núñez sostiene actualmente que no sería necesario impulsar una nueva normativa para habilitar a Cartes a asumir una eventual banca, debido a que, desde su interpretación, ya fue electo y proclamado anteriormente.
“No hace falta, ¿para qué?, si él fue electo y proclamado”, afirmó el titular del Congreso al ser consultado sobre la posibilidad de volver a impulsar un proyecto de reglamentación de la senaduría vitalicia.
El argumento vuelve a poner sobre la mesa la discusión sobre el alcance de las disposiciones constitucionales relacionadas con los expresidentes, la senaduría vitalicia y la posibilidad de acceder a una banca activa mediante elección popular.
Cartes como factor electoral dentro de la ANR
Núñez defendió la eventual candidatura de Cartes con base en mediciones de popularidad que, según afirmó, ubicarían al expresidente por encima del 50%.
“No hay político que supere eso”, sostuvo el presidente del Congreso al justificar la propuesta.
Más allá de las cifras mencionadas por Núñez, que no fueron acompañadas en sus declaraciones por una medición específica, el planteamiento refleja la importancia que el sector oficialista atribuye a Cartes como figura electoral.
El dirigente también planteó un escenario en el que una candidatura de Cartes podría incrementar significativamente la votación de la Lista 1 y facilitar el ingreso de otros candidatos colorados al Senado.
Según su interpretación, la influencia electoral del expresidente permitiría que otros candidatos necesitaran una cantidad considerablemente menor de votos individuales para acceder a una banca.
La apuesta por una mayoría absoluta en el Senado
Núñez fue más allá y planteó que una eventual candidatura de Cartes podría contribuir a que el Partido Colorado obtenga una mayoría absoluta en el Senado.
“Por detrás de él van a entrar 30 senadores colorados”, afirmó, al explicar su expectativa sobre el comportamiento electoral de la Lista 1.
El planteamiento revela que la eventual candidatura no es presentada únicamente como una estrategia para garantizar la elección de Cartes, sino como una herramienta para ampliar la representación del oficialismo en el Congreso.
En ese escenario, la conducción colorada apunta a utilizar el peso electoral de sus principales figuras para consolidar una bancada con capacidad suficiente para impulsar proyectos sin depender permanentemente de acuerdos con sectores de la oposición.
Núñez resumió ese objetivo señalando que la incorporación de Cartes “va a mejorar para empezar la mayoría para hacer los grandes cambios”.
La senaduría activa vuelve a generar debate institucional
La eventual candidatura de Cartes también reactiva la discusión sobre la diferencia entre la senaduría vitalicia prevista para los expresidentes y una banca de senador activo obtenida mediante elecciones.
La Constitución establece que los expresidentes de la República son senadores vitalicios, salvo que hayan sido sometidos a juicio político y hayan sido removidos. Sin embargo, la interpretación sobre la posibilidad de que un exmandatario sea electo como senador activo y ejerza una banca generó un conflicto político e institucional en 2018.
Ahora, la postura de Núñez es que no existe la necesidad de modificar o reglamentar nuevamente la figura para que Cartes pueda presentarse, debido a que considera que el antecedente de su elección y proclamación ya constituye un elemento suficiente.
La eventual candidatura obligaría nuevamente a las instituciones electorales y judiciales a pronunciarse sobre las condiciones constitucionales aplicables, especialmente si se formaliza una postulación y existen impugnaciones.
El oficialismo descarta por ahora avanzar con el balotaje
En otro tramo de sus declaraciones, Núñez se refirió a la posibilidad de establecer una segunda vuelta electoral o balotaje para las elecciones presidenciales.
El titular del Congreso señaló que actualmente no existen condiciones políticas para avanzar con una iniciativa de ese tipo junto con la oposición.
Su argumento estuvo acompañado de un cuestionamiento a sectores opositores por las críticas al Partido Colorado, pese a que, según recordó, el oficialismo apoyó anteriormente modificaciones electorales promovidas desde la oposición.
Entre ellas mencionó la eliminación de las listas sábanas y la implementación de las máquinas de votación, dos cambios que modificaron el sistema electoral paraguayo.
El debate sobre una eventual segunda vuelta forma parte de una discusión más amplia sobre la reforma del sistema electoral, pero Núñez dejó entrever que el oficialismo no considera que exista actualmente un escenario adecuado para negociar ese cambio con la oposición.
La candidatura de Cartes queda pendiente de una decisión formal
Por ahora, el planteamiento de Basilio Núñez no se traduce en una candidatura oficial. Cartes, según el propio presidente del Congreso, pidió tiempo para responder a la propuesta.
Sin embargo, la sola posibilidad de que el líder de Honor Colorado encabece la Lista 1 introduce desde ahora un factor relevante en la construcción electoral del Partido Colorado para 2028.
La definición tendrá implicancias tanto dentro de la interna colorada como en la composición futura del Congreso. Si Cartes acepta, su candidatura podría convertirse en uno de los principales ejes de la campaña legislativa de la ANR y en una nueva discusión sobre los límites constitucionales para la participación electoral de un expresidente.
Mientras tanto, el oficialismo deberá avanzar en la definición de su estrategia y esperar una respuesta formal de Cartes antes de convertir el planteamiento de Núñez en una candidatura concreta.
Periodista Senior