Un recuento preliminar de la Secretaría de Emergencia Nacional señala que unas 4.000 familias fueron afectadas por el temporal registrado el martes en Caaguazú, San Pedro y Cordillera. Los daños incluyen viviendas, infraestructura y cultivos, mientras continúa el relevamiento para definir la asistencia.
El temporal que atravesó varias zonas del país durante la tarde y noche del martes dejó daños que van más allá de viviendas destechadas. En Caaguazú, uno de los departamentos más golpeados, también se reportaron pérdidas en cultivos, invernaderos, vehículos y establecimientos productivos.
Según el reporte preliminar atribuido a la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN), unas 4.000 familias resultaron afectadas en Caaguazú, San Pedro y Cordillera. La cifra todavía está sujeta al relevamiento de daños y necesidades que realizan las autoridades en las zonas alcanzadas por el fenómeno.
En Caaguazú, los daños fueron reportados en Yhú, 3 de Febrero, Cecilio Báez, Raúl A. Oviedo y Santa Rosa del Mbutuy, entre otros distritos. En Yhú y 3 de Febrero, fuertes ráfagas y granizo destruyeron invernaderos y cultivos de tomate, generando pérdidas económicas para productores hortícolas.
En Cecilio Báez se registraron caída de árboles, daños en viviendas y afectación de cartelería, además de la muerte de ganado. En Raúl A. Oviedo, el granizo provocó daños en vehículos que se encontraban expuestos al fenómeno.
El impacto también alcanzó a San Pedro y Canindeyú, donde se reportaron viviendas destechadas, daños en cultivos y cortes del suministro eléctrico. En varias comunidades, las autoridades locales iniciaron el relevamiento de las familias afectadas para determinar las necesidades de asistencia.
La respuesta todavía depende del relevamiento
La SEN trabaja habitualmente mediante la Evaluación de Daños y Análisis de Necesidades (EDAN) antes de determinar el alcance de la asistencia. Ese procedimiento permite identificar viviendas afectadas y establecer qué materiales son necesarios para atender la emergencia.
La experiencia reciente de la institución muestra que la respuesta ante temporales incluye materiales para reparar viviendas, como chapas, además de colchones y frazadas. En intervenciones anteriores en Caaguazú, la SEN realizó primero la evaluación de daños y posteriormente distribuyó materiales de construcción y artículos de primera necesidad.
El Ministerio de Defensa también mantiene mecanismos de coordinación con la SEN para responder ante emergencias meteorológicas. En un operativo preparado en abril de este año, ambas instituciones coordinaron equipos y vehículos para asistir a las zonas afectadas y realizar tareas de despeje, primeros auxilios y rescate cuando fuera necesario.
Por ahora, el punto central es determinar cuánto de los daños corresponde a viviendas y bienes familiares y cuánto a infraestructura y producción. En Caaguazú, los reportes ya muestran que el impacto económico alcanza a productores agrícolas que perdieron cultivos e instalaciones utilizadas para su producción.
La cifra de 4.000 familias, por tanto, debe leerse como un primer corte de la emergencia y no como un balance final. El número puede modificarse a medida que los equipos de asistencia y los gobiernos locales completen el relevamiento en los departamentos afectados.