miércoles, septiembre 30

Mafalda Inmersiva convierte sus viñetas en un recorrido real en Buenos Aires

El universo de Mafalda saldrá del papel para convertirse en un recorrido físico por escenarios, personajes y situaciones de la historieta de Quino. La muestra Mafalda Inmersiva se presenta este miércoles en Buenos Aires y abrirá al público desde el 1 de octubre en el Centro Cultural Recoleta. La propuesta combina escenografías a tamaño real, proyecciones en 360 grados, pantallas interactivas y realidad virtual.

¿Qué encontrará el público dentro del universo de Mafalda?

El recorrido ocupará 1.300 metros cuadrados y llevará a los visitantes por distintos espacios asociados a la tira. La propuesta comienza con una maqueta del mundo de Mafalda y continúa por la casa familiar y sitios reconocibles, como el parque y el Almacén Don Manolo. La información oficial describe una experiencia de una hora, distribuida en 14 salas temáticas.

En la casa aparecen Raquel, la madre de Mafalda, con una escoba en la cocina; Guille, el menor de la familia; y la protagonista en su dormitorio, junto al globo terráqueo y un póster de John Lennon. La recreación busca que los visitantes puedan recorrer los espacios y observar detalles trasladados de las viñetas a una escala real.

La experiencia también incorpora elementos sensoriales. Según la descripción de sus creadores, el almacén tendrá aroma a fiambrería y el cuarto de Susanita, ambientado con biberones, osos de peluche y corazones rosados, olerá a caramelo de fresa. La idea es que el visitante se encuentre con el mundo de la historieta a través de sonidos, imágenes, texturas y olores, además de la lectura.

¿Qué tecnologías se utilizarán en la muestra?

Mafalda Inmersiva combina recursos escenográficos con herramientas digitales. El recorrido incluye proyecciones envolventes de 360 grados, pantallas táctiles y una experiencia de realidad virtual multiusuario, que permite a varias personas ingresar simultáneamente en una recreación digital. La propuesta suma animaciones y música original, además de esculturas volumétricas de los personajes.

El proyecto tomó tres años de trabajo, según explicó a EFE Damián Kirzner, director y productor general. Durante ese proceso, el equipo seleccionó tiras que reunieran distintos temas y definió qué tecnologías podían trasladar cada escena al espacio físico. Belén Santa-Olalla, directora creativa y responsable de la curaduría y del diseño de la experiencia de usuario, señaló que el objetivo fue convertir las viñetas en lugares donde el público pudiera reencontrarse con personajes conocidos.

La incorporación de tecnología plantea una pregunta central para una obra reconocible por su dibujo y sus diálogos: cómo hacerla interactiva sin desdibujar sus rasgos. La familia de Quino acompañó el desarrollo, aportó material de archivo y participó con opiniones y aprobaciones. Guillermo Lavado, sobrino del historietista, contó que el equipo se preguntaba qué habría pensado Quino ante las decisiones de diseño.

¿Cómo busca mantener vigente la mirada de Quino?

La muestra no se propone únicamente reproducir los escenarios de la historieta. Sus responsables vinculan el proyecto con la mirada crítica que caracteriza a Mafalda: una niña que cuestiona a los adultos, la política, las guerras y las contradicciones sociales. Esa dimensión forma parte de la obra que el equipo intenta trasladar, junto con sus situaciones cotidianas y sus relaciones familiares.

La tira apareció por primera vez el 29 de septiembre de 1964 en el semanario argentino Primera Plana. Quino dejó de dibujarla en 1973, pero sus personajes siguen circulando en distintas generaciones. La nueva experiencia parte de esa continuidad: mientras algunas personas acudirán para reencontrarse con una lectura de su infancia, los organizadores buscan que niñas, niños y jóvenes conozcan a Mafalda por primera vez.

Kirzner sostuvo que, pese a más de seis décadas desde su creación, los mensajes de la historieta continúan vigentes. También mencionó aspectos cotidianos de sus personajes —la amistad, la timidez y las relaciones— como parte de la conexión que mantiene la obra con sus lectores. La muestra reúne así dos dimensiones: la crítica social de Quino y las escenas familiares que permiten reconocer a Mafalda más allá de una época.

¿Qué público busca atraer y qué recorrido tendrá el proyecto?

La experiencia está pensada para públicos de distintas edades. Santa-Olalla afirmó que uno de sus propósitos es que el personaje llegue a nuevas generaciones, además de ofrecer a quienes ya conocen la tira un espacio de reencuentro. El sitio oficial describe el circuito como una propuesta de entretenimiento para todas las edades, con actividades que buscan que los visitantes recorran el universo de la historieta.

La accesibilidad audiovisual también forma parte de la producción: materiales de la experiencia contarán con subtítulos y recursos en Lengua de Señas Argentina para personas sordas e hipoacúsicas, desarrollados con participación de profesionales sordos y oyentes.

Buenos Aires será la primera parada de un proyecto que prevé una gira por Europa y América Latina. La elección de la ciudad conecta la muestra con el origen argentino de la historieta, aunque su proyección busca alcanzar a públicos que conocieron a Mafalda a través de sus traducciones y de sus ediciones internacionales. El desafío será sostener esa familiaridad cuando las viñetas dejen de leerse página a página y pasen a recorrerse en un espacio físico.

Datos de la muestra

La presentación está prevista para este miércoles, mientras que la información oficial indica que la apertura al público será desde el 1 de octubre en el Centro Cultural Recoleta, ubicado en Junín 1930, Buenos Aires. La propuesta tendrá un recorrido de una hora por 14 salas y luego iniciará una gira internacional por Europa y América Latina.