¡Hasta el año que viene!
Seguimos viendo aflorar durante la pandemia que nos agobia, como un rio en bajante acentuada, situaciones, carencias y deficiencias que en condiciones normales quedan invisibles, ya sea por indiferencia, por conveniencia política o por simple incapacidad de gestión.
El ministro de Educación acaba de despedirse hasta el año que viene. Con semejante anuncio oficial, hay que considerar el 2020 un año perdido. El abrupto “game over” del ministro no estuvo acompañado de un cuadro de situación resumiendo la enormidad que significa perder un año escolar entero. No se trata de un campeonato de la APF o del recital de Soda Stereo. Son casi un millón y medio de alumnos de la enseñanza escolar básica y del bachillerato que quedan al garete, sin una idea clara –al menos por el momento- de si el año...