MUCHOS NI DIETAS DEBEN PERCIBIR
Nuestros legisladores 125 en total en ambas cámaras
reconocen que tienen una pésima imagen ante sus mandantes, ante cada uno de
nosotros, que los ha escogido mayoritariamente para representar nuestros intereses, no sus
intereses. Con muy contadas excepciones, la gran mayoría de ellos realmente o no tienen la
preparación, la capacidad ni el conocimiento para ejercer una alta labor legislativa en
nuestras cámaras, sino que además han conformado incluso grupos dedicados a expoliar los
recursos del Estado colocando a sus familiares dentro de la estructura burocrática y
parasitaria del Estado paraguayo.
Ahora que se discute el tema de la jubilación de ellos y si tenemos que seguir aportando
para que puedan jubilarse a los 10 años de haber ejercido tareas legislativas, el gran debate
que en realidad debe hacerse es si la tarea que realizan justifica que incluso les paguemos
una dieta. Ya no hablemos de la cuestión jubilatoria. En las condiciones actuales y si nos
vamos a por los resultados, claramente tenemos un congreso que no merece la pena ser
retribuido con nada, si no cambian definitivamente su modo de trabajar, cosa que es casi
imposible y los electores no terminan por reconocer la trascendencia que tienen estos
personajes en la vida democrática de un país, nada va a cambiar.
Es importante reconocer ahora exhibiendo sus limitaciones, sus lacras y sus codicias que
nuestros legisladores no están trabajando para nosotros.
NADIE CONTROLA NADA
. Los mecanismos de control en democracia son fundamentales para evitar que
instituciones que tendrían que ser celosas defensoras de los intereses de la gente no se
perviertan.
Tenemos varios casos de instituciones establecidas en la Constitución del 92 que tenían
propósitos laudatorios como la Contraloría General de la República, la Defensoría del
Pueblo, la Secretaría de Defensa del Consumidor, sólo por citar algunas de ellas fuera de las
conocidas como el Banco Central, que tendría que cuidar el trabajo que realizan empresas
financieras en el país para no tener que volver a lamentarnos la experiencia del 95 y del
2001. Estas cuestiones del control que tienen que tener las actividades del Estado han sido
completamente pervertidas por intereses crematísticos en donde empresas que proveen
bienes y servicios o grupos políticos que han capturado el Estado han vuelto que estas
instituciones sean irrelevantes en la vida cotidiana. Con muy extrañas circunstancias vemos
de que realmente estén trabajando para los intereses de la gente y no para los intereses de
estos grupos que expolian lo que es de todos.
Debemos recuperar la capacidad contralora de un Estado que ha adjurado de ese tipo de
compromisos y ha dejado que lo que algunos denominan libre mercado, que en realidad no
lo es tal, sea el que marque las pautas de la vida cotidiana de cada uno de nosotros.
NO DESPEGAMOS EN EDUCACIÓN
La educación sigue siendo una cuestión central y vital de
cualquier país a pesar de que Leyte dice de que la educación tendría que ser una tarea de
los padres y que el Estado no tendría que intervenir.
Lo dijo de manera desembozada en medio de un gobierno que se siente feliz de otorgar
7.700 becas a estudiantes universitarios con plata de Itaipú. Nadie sabe tampoco hasta
cuándo seguirán pagando eso porque el próximo año se cortan todos los aportes sociales de
la Binacional según un acuerdo firmado entre Peña y Lula. Lo que vemos en realidad es que
la educación como tal no figura dentro de la agenda de procurar que ella sea de capacidad,
de alta demanda.
La habilitación de tres facultades de medicina a la estante que ya existen donde van 45 mil
alumnos, la mayoría de ellos alumnos extranjeros, brasileños, que encuentran más barato
estudiar en el Paraguay con menos exigencia y que luego realizan lo que el embajador
brasileño en el Paraguay dijo «una venta de humos» por parte de las facultades de medicina
del Paraguay a sus estudiantes brasileños. Debemos reformar por completo la cuestión
educativa. Lo que tenemos hasta ahora no nos sirve y además de eso nos estamos cobrando
una venganza tardía con los brasileños, con la pésima formación que les damos a los futuros
matasanos del Brasil.
Una situación también grave y preocupante no sólo a nivel local sino también internacional

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
