No sé si es por la hiperestimulación, la satisfacción de comunicar algo bueno de nosotros o de lo que sea, al ser noticias buenas gritamos, lo hacemos saltando, abrazando al interlocutor o haciendo algo que demuestre nuestra alegría, más Haruki Murakami que es el candidato al Premio Nobel de Literatura dice que: «Las buenas noticias, en la mayoría de los casos, se dan en voz baja», Su impacto cultural es inmenso, logrando crear un universo literario tan propio que hoy en día se habla de lo «murakamino» como un estilo en sí mismo.
Murakami ha construido una obra que camina entre la realidad cotidiana y lo surrealista. En sus libros es normal encontrar gatos que hablan, pozos profundos que funcionan como portales a otras dimensiones, lluvias de peces y mundos con dos lunas.
Murakami, nace en Kioto en 1949, transformó el panorama literario con una voz que transita hábilmente entre lo real y lo onírico. El autor regentó un club de jazz antes de dedicarse plenamente a la escritura. Esta influencia musical no resulta anecdótica, pues el ritmo melódico recorre toda su prosa y define el estilo de sus narraciones.
Aprender a comunicar
A sus 77 años, los especialistas lo describen como un escritor inquietante que utiliza metáforas complejas para explorar la soledad y los problemas sociales más graves de la actualidad que son comunicados no solo por los medios de comunicación sino entre compañeros de estudio, trabajo, amigos o parientes.
Para el filósofo surcoreano Byung-Chul Han, el silencio no es simplemente la ausencia de sonido; es un acto de resistencia política, una necesidad biológica y el último bastión de la libertad humana en la era digital, que no significa responder con silencio cualquier consulta que nos hagan sino según Murakami hacerlo en voz baja y aprovechar nuestros momentos de silencio para reflexionar lo que hemos dicho, diremos o hagamos en algún momento, lugar o condición que nos toque vivir o visitar. Murakami prefiere el reconocimiento y la esencia del alma frente al ruido mediático que genera su figura.
los principales perjuicios del ruido, divididos por su impacto en nuestro organismo son:
1. El Impacto en el Cerebro y el Sistema Nervioso: El oído es el único sentido que nunca se apaga; incluso cuando dormimos, nuestro cerebro sigue escaneando el entorno en busca de
2. Daños Cardiovasculares (El peligro invisible): Es uno de los efectos más graves y menos conocidos del ruido. Al mantener el sistema nervioso simpático en constante activación:
Hipertensión y problemas cardíacos: La adrenalina constante estrecha los vasos sanguíneos y eleva la frecuencia cardíaca. La OMS vincula la exposición crónica al ruido del tráfico con un aumento significativo del riesgo de sufrir infartos agudos de miocardio y accidentes cerebrovasculares (ACV).
Alteración del metabolismo: El exceso de cortisol altera la regulación de la glucosa en sangre, lo que se ha asociado a un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 y obesidad.
Muchas derivaciones en el cuerpo de aquello que habría que cuidar en la mente.

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
