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domingo, octubre 17, 2021
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Voto controlado
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¿Dios y la Virgen de Loreto, cómplices de un fraude?

3.268. Ese es el número de votos que el jefe de la Dirección Nacional de Aviación Civil citó como aporte personal a las elecciones del domingo pasado. Con eso garantizó el triunfo del partido de Gobierno en las municipales que, en el caso del municipio sede del aeropuerto Silvio Pettirossi, permite a su intendente quedarse en el cargo hasta 2026.

Es la primera vez, si no nos traiciona la memoria, que un funcionario jerárquico del Gobierno se autoincrimina, o para ser más explícitos, se hace encima. Es tal el número de irregularidades que perpetró en su institución para asegurar el voto oficialista que se necesitaría un suplemento especial conteniendo todas las violaciones a la Constitución, el Código Electoral y la legislación que precautelan la libertad y el secreto del voto ciudadano.
“Estuvimos operando aquí, en este PC…” alardeó el jefe de la DINAC, con lo cual se pasó por donde sabemos la ley 1626/2000 de la Función Pública que prohíbe a funcionarios utilizar personal, material o información reservada de reparticiones del Estado en actividades de política partidaria.

“Votos controlados por teléfono…”. Vulgo, apriete al funcionario. Como el intendente ganador de Luque, colorado, ligó 41.681 (47,3%) votos y su inmediato seguidor 38.921 (44,2%), el jefazo de la DINAC puede jactarse de haber contribuido con el 7,8% que aseguró la victoria. Asegurada, vale la pena añadir, gracias al uso ofensivamente obsceno de una oficina estatal que se llevará este año Gs. 294.740 millones de fondos presupuestarios, la mayor parte para pagar salarios, gastos de representación, viáticos, subsidio para salud, diferencia salarial, gestión administrativa y toda la delirante semántica presupuestaria. Así, con dinero ajeno, es fácil hacer política.

Y… cartón lleno: “Gracias a la Virgen de Loreto y a Dios que nos iluminó…” remató con santularia devoción el agente de tránsito de los cielos. De donde se deduce que aparte de apretar al funcionariado y de usar oficinas y recursos públicos para operar a favor del partido de Gobierno, el hombre no reparó en complicar en sus enjuagues extorsivos a la mismísima Sagrada Familia.

Esperemos que el episodio no llegue a oídos de Francisco porque de ocurrir, el “Papa del fin del mundo” podría despachar contra el blasfemo una fulminante excomunión.

Pero, vaya uno a saber…

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