martes, mayo 19

Violencia latina preocupante

La violencia en cualquier lugar y momento siempre preocupa, más cómo medio sudamericano y cómo parte de la comunidad latina de la región, ahora nos concentramos a seguir un caso en particular que se encuentra en Colombia y está basado en lo realizado por un grupo terrorista llamado ELN (ejército de liberación nacional).

Fundado en 1964 por Fabio Vazquez Castaño y defiende una ideología comunista compuesta por el marxismo-leninismo y la teología de la liberación. Y hasta hoy, 61 años después es tema de información en la prensa que en algunos titulares dice que; Tras refugiarse y fortalecerse en Venezuela, el grupo rebelde ha desatado la peor violencia en Colombia en una generación, desencadenando preocupantes tensiones regionales.

No se gana nada bueno para nadie con la violencia, solo sirve para generar más violencia y ese círculo vicioso no termina hasta acabar con la vida de sus protagonistas o inocentes que no tienen nada que ver en el enfrentamiento de guerrilleros con la fuerza militar que los persigue. Colombia lo sabe muy bien desde hace varios años.

 

Mientras dos grupos rebeldes luchan por el territorio, más de 54.000 personas han huido de sus hogares, se estima que 80 personas han muerto en cuestión de días, y se cree que el número de víctimas mortales aumentará.

Antes estábamos acostumbrados a escuchar o informarnos de lo que hizo el grupo guerrillero Las FARC (FUERZAS ARMADAS REVOLUCIONARIAS DE COLOMBIA). Grupo al que afortunadamente ya se logró desarmar y terminar con sus ataques delirantes a la población de su país que se estima ha dejado 262.197 muertos, desde que empezaron a “trabajar” en la década de los 60. 

Un país desangrado en guerras

En la raíz de este conflicto hay décadas de disputas por la tierra y el dinero del narcotráfico, el fracaso de acuerdos pasados que no condujeron a una paz duradera. Pero analistas, diplomáticos e incluso el presidente de Colombia, Gustavo Petro, señalan otro factor más reciente que contribuye a fomentar el caos en Colombia: la vecina Venezuela. 

Un país que también reúne dramas socio políticos donde se presume que el ELN se reúne para organizarse y fortalecerse para lograr sus objetivos nada nobles ni humanos cómo cualquier grupo guerrillero del mundo qué cómo la misma guerra, luchas y combates basados en la violencia no conducen a nada constructivo para el ser humano en latinoamérica, África, Europa o donde sea que existan acontecimientos que descontroladamente destruyen infraestructuras y lo peor de todo vidas humanas.

Según algunos, la Venezuela de Maduro está siendo utilizada como plataforma para desencadenar algo mucho más desestabilizador: una nueva ola de destrucción en Colombia que asusta a su población, instituciones e inversiones extranjeras que existen en el país cafetero. Y otro lugar de donde también se produce café y no está muy lejos de Paraguay es Brasil.

Donde también existe violencia aunque no sea la misma que Colombia, los noticieros brasileños informan de personas que fueron atacadas para ser robadas y esto es registrado por cámaras que fotografían y filman cómo si se tratase de un corte fílmico de ciencia ficción para “informar”, cuando el poner las cosas en forma no se trata de hacer pública la violencia sino sobre todo buscar formas no tanto de vender noticias de forma sensacionalista y lograr hablar con las personas que se encuentren cerca de las amenazas para lograr componer o redactar historias que tengan una relación directa con la brutalidad que lamentablemente todavía existe en una región. En Brasil mueren en hechos violentos más que los muertos en Vietnam de los americanos en 8 años de guerra. Somos una región  muy rica en cultura, hospitalidad, espacios y actividades sanas para cualquiera que busque distraerse o desconectarse de la rutina que violenta y silenciosamente  que nos saca energías y vidas.  Debemos dejar de ser el sub continente más inequitativo y violento del mundo.