martes, septiembre 22

Urgencias, estudios y cirugías, el reto que enfrenta Salud y que Fretes fija como prioridades

El nuevo ministro de Salud, Isaías Fretes, puso el foco de su gestión en tres áreas que determinan buena parte del contacto cotidiano de los ciudadanos con el sistema público: la atención de urgencias, el acceso a estudios y la realización de cirugías. El planteamiento surgió durante una reunión con responsables de servicios y dependencias del Ministerio de Salud, en la que recibió un informe sobre la situación de la red sanitaria a nivel nacional.

Fretes señaló que su objetivo es trabajar con los responsables de los establecimientos para dar respuestas concretas a quienes llegan en busca de atención. En particular, mencionó la necesidad de garantizar la atención en urgencias y consultorios, además del acceso a estudios y procedimientos quirúrgicos de mayor complejidad.

El desafío se plantea sobre una red que soporta una demanda elevada. De acuerdo con los últimos datos publicados por el propio Ministerio de Salud, durante julio los 20 hospitales especializados registraron 298.751 consultas, de las cuales 175.282 fueron consultas externas y 123.469 correspondieron a urgencias. En el mismo mes se realizaron 113.723 estudios de diagnóstico por imágenes y 6.903 cirugías.

Urgencias: la primera puerta de entrada

La atención de urgencias representa una parte importante de la actividad hospitalaria. En julio, los 20 hospitales especializados registraron más de 123.000 consultas de este tipo, según las cifras oficiales.

El dato permite dimensionar uno de los problemas que deberá enfrentar la administración de Fretes: que la capacidad de respuesta de los establecimientos acompañe la demanda y que los pacientes puedan ser derivados o atendidos según el nivel de complejidad que requieran.

El Ministerio cuenta con establecimientos de diferentes perfiles, entre ellos hospitales generales, centros especializados y hospitales nacionales. La propia cartera identifica a estos centros como parte de una red en la que deben articularse los distintos niveles de atención.

Para el usuario, la cuestión no se reduce a conseguir una consulta. La capacidad del sistema también depende de que existan profesionales disponibles, equipamiento, camas, medicamentos, insumos y mecanismos de derivación cuando un establecimiento no puede resolver un caso.

Estudios: el diagnóstico también tiene un cuello de botella

El segundo punto señalado por Fretes es el acceso a estudios. En julio se realizaron 113.723 diagnósticos por imágenes en los 20 hospitales especializados del país. El Hospital de Trauma Manuel Giagni, el Hospital General de San Lorenzo y el Hospital Nacional de Itauguá concentraron los mayores volúmenes, según los registros publicados por Salud.

El volumen muestra la dimensión de la demanda, pero no permite por sí solo conocer cuánto tiempo espera cada paciente para acceder a una tomografía, resonancia, ecografía u otro estudio.

Ese es uno de los puntos que la nueva administración deberá convertir en información medible si pretende evaluar una mejora real en el servicio: cuántas solicitudes existen, cuánto demora cada procedimiento y qué establecimientos tienen mayor capacidad disponible.

La infraestructura también será determinante. El Ministerio informó que su plan de expansión de la red contempla nuevos establecimientos y ampliaciones de capacidad. Entre los proyectos mencionados se encuentra el nuevo Hospital Nacional de Itauguá, concebido con más de 1.000 camas, 160 de terapia intensiva y 30 quirófanos.

Cirugías: reducir la espera será otra prueba

La tercera prioridad son las cirugías. Durante julio, los 20 hospitales especializados realizaron 6.903 procedimientos quirúrgicos. El Centro Nacional de Quemaduras y Cirugías Reconstructivas registró 1.872 intervenciones, seguido por el Hospital Nacional de Itauguá, con 1.102, y el Hospital de Trauma, con 800.

La reducción de las listas de espera ya forma parte de las acciones implementadas por Salud. En abril, una jornada quirúrgica en el Hospital Nacional de Itauguá permitió realizar 47 procedimientos en dos días. El Ministerio señaló entonces que la estrategia buscaba disminuir los tiempos de espera de pacientes que aguardaban intervenciones programadas.

También se implementaron jornadas de cirugías itinerantes en el Hospital Regional de Encarnación, con el objetivo de acercar procedimientos especializados y evitar que pacientes debieran trasladarse hasta centros de mayor complejidad.

El desafío para la nueva gestión será pasar de jornadas puntuales a una capacidad sostenida de respuesta. Para medir ese resultado, la cantidad de cirugías realizadas deberá contrastarse con el número de pacientes que esperan, el tiempo promedio de espera y la disponibilidad de quirófanos, anestesiólogos, cirujanos, enfermería e insumos.

El diagnóstico que recibió Fretes

Durante la reunión con más de 100 profesionales y responsables de distintas áreas, el ministro recibió información sobre infraestructura, recursos humanos, medicamentos, servicios generales y especializados.

El Viceministerio de Atención Integral a la Salud y Bienestar Social articula áreas vinculadas al desarrollo de servicios y redes, la gestión de insumos estratégicos, los programas de salud y el Instituto de Bienestar Social, según la información oficial difundida tras el encuentro.

Fretes sostuvo que pretende recorrer los servicios sanitarios del país para conocer directamente sus necesidades. La promesa abre una segunda etapa: convertir el diagnóstico inicial en metas concretas y verificables.

Para el ciudadano, las tres prioridades planteadas tienen un punto común: no se trata solamente de cuánto atiende el sistema, sino de cuánto debe esperar una persona para ser atendida, hacerse un estudio o acceder a una cirugía.

Esos indicadores permitirán determinar si el cambio anunciado por la nueva administración se traduce efectivamente en una menor espera y una mayor capacidad de respuesta de la red pública.