En este planeta de 8,062 miles de millones de personas existen problemas, necesidades y demandas que necesitan atención y efectivas respuestas para que exista progreso, paz, seguridad y felicidad entre los habitantes de cualquier barrio, ciudad, país y continente. Para eso no solo deben invertir para que exista salud, educación, seguridad, empleo, sino debe existir un espíritu de armonía y amor en el vecindario de cualquier continente.
Para eso desde el Vaticano se insiste en «Que deben callar las armas y se trabaje por la paz a través del diálogo». La violencia perjudica no solo la integridad física y psicológica de las personas, sino también: atenta contra Derechos Humanos Fundamentales, Destruye la Confianza y las Relaciones, Genera Ciclos de Violencia y Conflictos entre personas por tiempos que no quedan en el presente sino se extienden al futuro. Lamentablemente, en el mundo de hoy, hay numerosos conflictos armados activos, y el año 2024 (y lo que va de 2025) se ha registrado un aumento preocupante en el número de estos.
Por ejemplo continua el Conflicto Israelí-Palestino (incluyendo la Guerra en Gaza): que es uno de los conflictos más intensos y mediáticos actualmente. Desde octubre de 2023, la Franja de Gaza ha sido escenario de una devastadora guerra, con un altísimo número de víctimas civiles y una grave crisis humanitaria. Los enfrentamientos se han extendido también a Cisjordania. Conflicto Israel-Líbano: Enfrentamientos entre las fuerzas israelíes y Hezbolá en la frontera. Guerra Civil Yemení: Este conflicto ha durado una década, con los rebeldes hutíes enfrentados al gobierno reconocido internacionalmente y una intervención liderada por Arabia Saudita. Ha causado una de las peores crisis humanitarias del mundo.
Guerras permanentes
No olvidemos la guerra entre Ucrania y Rusia que continúa activa y con intensidad. Hoy, 2 de julio de 2025, el conflicto ha cumplido 1224 días desde el inicio de la invasión a gran escala por parte de Rusia.
Sí cómo terráqueos deseamos tener seguridad y paz entre nosotros no depende solo de gobiernos, organizaciones no gubernamentales o cualquier tipo de asociación humana para que intervengan entre quienes se encuentran haciendo hablar a las armas y no usando las palabras para comunicarse entre personas uhomo sapiens, la especie “sabia” que no se destaca por ser muy inteligente, perspicaz o avispado en lo que respecta a integrarse entre vecinos. Por lo menos, ahora no estamos demostrando esa vocación .
Aunque sigamos denunciando segregación, discrimiación y cualquier tipo de rechazo de alguien o grupo de personas, estamos aplazados en ir efectivamente contra las guerras que solo sirven para destruir vidas, causar daños que llevan mucho tiempo, inversión y trabajo recuperar. Lo escribe alguien que no se perjudicó en apariencia pero que padece sus consecuencias. Aquí la guerra contra el hambre y la pobreza continúan y sus costos si los vemos y sentimos.

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
