jueves, abril 30

Temen contagio de la violencia regional

El presidente colombia no Iván Duque confió en la no­che del miércoles que la ayer sería una «jornada tranquila» de protestas en todo en el país, su­mergido en una huelga general y nacional que podría replicar los esta­llidos de violencia que se vienen dando en la región.

La medida de fuerza fue convocada por los prin­cipales sindicatos y el ejecutivo emitió un po­lémico decreto para con­versar el orden público y garantizar el derecho las marchas.

«Todos deben tener esta certeza: al tiempo que reconocemos el valor de la protesta pacífica, tam­bién garantizaremos el orden. Y defenderemos con todas las herramien­tas que nos da nuestra Constitución el derecho de los colombianos a vi­vir con tranquilidad», dijo Duque en una alocu­ción radio-televisada.

El gobierno facultó a las autoridades locales para «restringir y vigilar la circulación de las per­sonas por vías y lugares públicos, decretar el to­que de queda, restringir o prohibir el expendió y consumo de bebidas embriagantes, requerir el auxilio de la fuerza armada en los casos per­mitidos por la Constitu­ción y la ley», entre otras medidas.

ADVERTENCIA DE LA ONU

Ante esto, la oficina en Colombia de la Alta Co­misionada de la ONU para los Derechos Huma­nos manifestó su preocu­pación por la expedición de esas normas tempora­les restrictivas. La oficina de la ONU le recordó a Colombia que los «Es­tados deben limitar y condicionar al máximo el uso de las fuerzas mi­litares para el control de disturbios internos» por­que su entrenamiento, armas y naturaleza son para otro propósito.

Confió en que la huelga se desarrolle «pacíficamen­te como un importante ejercicio de los derechos a la reunión, expresión y asociación»

Duque expresó en la no­che del miércoles que la «fuerza pública siempre ha estado lista para pro­teger la vida, los bienes y la honra de todos los co­lombianos, sin excepción alguna» y confió tener una jornada tranquila.

Los principales sindica­tos del país programaron una serie de marchas contra las políticas la­borales, pensionales y educativas, versión que ha sido rechazado por el gobierno y por el propio jefe de Estado.

Con las tropas listas para actuar en los cuarteles, el gobierno también dispu­so el cierre de fronteras, ante el temor que ele­mentos chavistas se infil­tren en el país.

«El gobierno ordena el cierre de los pasos fron­terizos y fluviales auto­rizados de frontera en el lapso comprendido entre las 0:00 horas del 20 de noviembre y hasta las 5:00 horas del 22 de noviembre de 2019. Las medidas deben incluir los controles migratorios en los puestos terrestres y fluviales fronterizos», dice la nota del Ejecutivo.